01. La obligación de rezar en la sinagoga.

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Cuando una persona reza junto a la congregación en la sinagoga  su plegaria es escuchada (ver Talmud Babilonio Tratado de Berajot 6 (A)). Quien se perdió el rezo con “Minián” es preceptivo que rece individualmente en la sinagoga que es un sitio fijo y dedicado a la santidad y por lo tanto, desde allí las plegarias llegan directamente a D´s (Shulján Aruj 90:9).

Empero, cuando el “Minián” reza en otra parte, es preferible participar del quórum a rezar solo en la sinagoga. Si en la sinagoga hay un “Minián” pequeño mientras que en el otro sitio, el quórum es mucho más numeroso, si bien la plegaria en el seno de la gran muchedumbre tiene su virtud, la de rezar en la sinagoga es aún mayor (Prí Megadim, Mishná Berurá 90:27-28).

Toda comunidad tiene el deber de construir una sinagoga  en la que se pueda rezar con “Minián” y haga las veces de “pequeño santuario” (Mikdash Me´at), tal como dice el profeta Ezequiel (11:16): “Y seré para ellos como un pequeño santuario” lo cual fue interpretado por Rabí Itzjak como que “se refiere a las sinagogas y a las casas de estudio” (Talmud Babilonio Tratado de Meguilá 29(A)).

Dijo Reish Lakish: todo aquél que tiene una sinagoga en su ciudad y no entra a rezar en ella, es llamado “mal vecino”. Además, causa el exilio para sí y para sus hijos. En cambio, quienes llegan temprano a la sinagoga al servicio de Shajarit y demoran en salir de ésta tras el servicio de Arvit son recompensados con longevidad (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 8(A), Shulján Aruj 90:11).

Es preceptivo apresurarse en ir a la sinagoga  así como para cumplir cualquier otro precepto y expresar el deseo de conducirse  en pos de las cuestiones relativas a la santidad, tal como dice el profeta (Oseas 6:3): “tengamos prisa en conocer al Eterno”. En cambio, al salir de la sinagoga, se ha de caminar lentamente  para que no parezca estar feliz de abandonar la casa de rezos (Shulján Aruj 90:12) (En “Peninei HalajáLikutim  I cap. 6 se explican las leyes referentes a la sinagoga y en la primera edición en la sección IV).

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