04. Opiniones de quienes entienden que las mujeres cumplen con su deber de rezar recitando, únicamente, las bendiciones matinales y las de la Torá.

https://ph.yhb.org.il/es/03-02-04/

Hay juristas más flexibles, que entienden que según el método analítico del Rambám, sólo el precepto de la Torá recae sobre las mujeres, o sea, rezar una vez al día algún tipo de plegaria. Por lo tanto, en todo pedido que sea elevado a HaShem cumplen con su deber y el formato de dieciocho bendiciones establecido por los sabios recae únicamente sobre los hombres y no sobre las mujeres.

Hay quienes discreparon arguyendo cómo es posible cumplir con el deber de rezar mediante un pedido o plegaria cualquiera, si según Rambám (Tefilá 1:2) el orden del rezo tiene su origen en la Torá, esto es, debe iniciar con alabanzas, luego debe pedir e implorar por las diferentes necesidades y debe finalizar dando gracias y loas a D´s. Esto es si no se ora según este orden no se cumple con el precepto de rezar y por lo tanto no es razonable sostener que mediante una plegaria cualquiera las mujeres cumplan con su deber (Prí Megadim, Maguén Guiborim).

Algunos de los sabios de las últimas generaciones explican que las mujeres cumplen con su deber recitando las bendiciones matinales y las de la Torá. Esto obedece a que las bendiciones de la Torá comienzan con alabanza: “Bendito eres Tu Dios nuestro Rey del Universo, que nos consagraste con Tus preceptos”, luego incluyen un pedido: “Y haz por favor, D´s nuestro, que las palabras de Tu Torá sean agradables en nuestra boca… y que nosotros y nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos… seamos conocedores etc.” y concluyen con agradecimiento: “Bendito eres Tu… que nos ha elegido entre todas las naciones y nos ha dado Su Torá”.

Otro tanto ocurre con las bendiciones matinales; en todas hay alabanza, luego en la bendición de “que quitas la somnolencia” hay un pedido “sea Tu voluntad D´s nuestro… que nos adiestres a tu Torá y nos apegues a Tus preceptos y no nos permitas caer en la transgresión etc.” concluyendo con agradecimiento “Bendito eres Tu que otorgas abundante benevolencia a Tu pueblo Israel”

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