07. Maneras de evitar la fermentación

Tal como vimos anteriormente, los cinco cereales son aquellos que en contacto con el agua fermentan, sin embargo, si son tostados al fuego pierden la posibilidad de hacerlo por lo que en un caso así por la base de la norma podrían ser mezclados con agua. Sin embargo, nuestros sabios temieron que el tostado no esté bien hecho y entonces al entrar en contacto con el agua fermenten y por lo tanto es menester cuidarse de estos al igual que de los cinco cereales que no pasaron este proceso. Si estos cereales tostados entraron en contacto con agua por dieciocho minutos en reposo y se teme que hayan fermentado, está prohibido obtener beneficio alguno de estos y deben ser eliminados (Shulján Aruj 463:3, Mishná Berurá 7).

Todo lo antedicho se refiere a granos que fueron tostados al fuego, empero si lo que se tuesta al fuego es la harina hay muchos de los juristas medievales que adoptan una actitud más flexible y entienden que no se debe temer que la harina no haya sido tostada por completo y por lo tanto se la puede mezclar con agua o en un potaje sin temor a que resulte jametz (Rashí y Rambám). Por otra parte, muchos de los sabios medievales entienden que también en el caso de la harina cabe temer que no haya sido completamente tostada (Rabenu Ierujam, Hagahot Samak, Hagaot Maimoniot y otros). De igual manera sentenciaron los sabios de las últimas generaciones en cuanto a que no se debe mezclar harina tostada con agua o con un potaje por temor a que fermente. Sin embargo, en caso de ser mezclado, si bien estará prohibido ingerirlo se lo puede conservar hasta después de Pesaj para entonces consumirlo (Mishná Berurá 463:8, Kaf HaJaím 13).

Sin embargo, en el caso de la matzá que fue correctamente horneada existe consenso en cuanto a que ésta ya no podrá fermentar, y, por lo tanto se permite dejar una matzá o trozos de esta en remojo y así es la costumbre extendida en el pueblo de Israel. Los jasídicos acostumbran a no comer matzá que fue remojada (adelante 8:2).

De igual manera, sumergir granos de trigo o harina en agua hirviendo les hace perder la capacidad de fermentación, empero los Gaonitas dispusieron que no se confíe en este tipo de procedimiento pues en la actualidad no hay quien sepa a ciencia cierta como se efectúa, y si el hervor no llegase a anular la capacidad de fermentación podría suceder un proceso inverso de fermentación rápida ya que como vimos anteriormente el calor ayuda a acelerarlo. Por lo tanto, granos de trigo o harina que fueron sumergidos en agua hirviendo estará prohibido obtener de los mismos algún beneficio y deberán ser eliminados (Shulján Aruj 454:3, Mishná Berurá13).

En el caso de harina que está expuesta a un goteo permanente de agua, aunque sea durante un día entero, no habrá de fermentar pues la caída de las gotas sacude la harina y no le permite a esta iniciar este proceso. Una vez que el goteo culmine se debe comenzar a amasar la mezcla de inmediato y hornearla. En caso de que no sea claro si el goteo fue o no constante se tratará entonces de una duda respecto de un precepto de la Torá, y por lo tanto se deberá considerar a la masa como jametz que necesita ser eliminado (Talmud Babilonio Tratado de Pesajim 39(B), Shulján Aruj 466:6).

Otra manera de evitar que la masa fermente es sumergirla en agua fría (ídem Pesajim 46(A), Shulján Aruj 457:2). Sin embargo, a priori, no se debe proceder de esta manera por temor a que el agua no esté suficientemente fría y la masa fermente (Rosh, Mishná Berurá allí 18). Harina que es amasada con jugo de fruta no fermenta en absoluto, empero si el zumo está rebajado con un poco de agua habrá de hacerlo (ver adelante 8:1).

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