02 – Rezos

Dado que en los días de Jol HaMo’ed tenemos una combinación de lo sagrado y lo profano, los rezos de estos días contienen también una estructura semejante. En los rezos de Shajarit (matinal), Minjá (vespertino) y Arvit (nocturno) se recitan las plegarias de los días comunes y se les agrega «Ya’ale Veiavó» en la decimoséptima bendición de «Retzé» («Acepta») para recordar así la festividad. Quien se olvida de recitar este agregado en cualquiera de los rezos, mientras no haya terminado su oración de Amidá – deberá regresar a la bendición de «Retzé» y hacerlo, y luego continuará desde allí su rezo hasta concluir. Mientras no haya retrocedido los tres pasos finales, puede regresar a la decimoséptima bendición y completar «Ya’alé Veiavó» (Shulján Aruj 490:2).

Inmediatamente después de la conclusión del rezo de Amidá de Shajarit se recita el Halel. En Jol HaMo’ed Sucot se recita el Halel Completo y en Jol HaMo’ed Pesaj se entona Medio Halel, tal como se explicó más arriba (2:7).

Los sabios establecieron que en los días de Jol HaMo’ed se lea la Torá sobre las cuestiones del día. En Pesaj, se lee cada día una porción de las que mencionan la festividad, y en Sucot se lee cada día la ofrenda correspondiente a la jornada en la porción de Pinjás. Cuatro personas suben a la Torá, e incluso en ello se pone de manifiesto el estatus del día, pues en los días comunes suben únicamente tres, en Jol HaMo’ed cuatro y en Yom Tov cinco (Talmud Babilonio Tratado de Meguilá 21(A)).

Así como en Yom Tov se reza Musaf, de igual manera se lo hace en Jol HaMo’ed, ya que este rezo se corresponde con los sacrificios suplementarios (nosafim) que se ofrendaban en la festividad, y en ello Jol HaMo’ed equivale a Yom Tov.

Cuando Jol HaMo’ed acontece en Shabat, se reza Arvit, Shajarit y Minjá de Shabat con el agregado de Ya’alé Veiavó en la bendición de «Retzé». El texto del rezo de Musaf es similar al de Yom Tov y se le hacen los agregados correspondientes por Shabat, se antepone la mención del Shabat a la de la festividad puesto que la santidad sabática precede a la festiva, y se sella la bendición central de la santidad del día con las palabras: «que santifica el Shabat, Israel y los tiempos».

Los sabios medievales (rishonim) debatieron con respecto a la colocación de tefilín en Jol HaMo’ed. Tal como es sabido, en Shabat y en Yom Tov está prohibido colocarse tefilín por cuanto que las filacterias son una señal (ot) de la relación existente entre el Santo Bendito Él y el pueblo de Israel. Dado que Shabat y Yom Tov son en sí mismos señales de este vínculo, colocarse filacterias en estos días se considera faltar el respeto a los días sagrados. Con respecto a Jol HaMo’ed, hay juristas que entienden que por cuanto que en estos días la realización de parte de las labores está permitida parcialmente, estos días no resultan ser una señal, ot, y por lo tanto se deben colocar los tefilín (Rosh, Ramá). Así acostumbraron a actuar muchos de los ashkenazíes. Hay otros juristas que consideran que la prohibición de ingerir jametz en Jol HaMo’ed de Pesaj y el precepto de habitar en la sucá también durante los días de Jol HaMo’ed Sucot – son señales del vínculo entre el Santo Bendito Él y el pueblo de Israel. De acuerdo a esa opinión, para no faltar el respeto a la señal proveniente de las festividades, en Jol HaMo’ed se prohíbe también la colocación de tefilín (Rashbá, Shulján Aruj 32:2). Así se acostumbró a proceder en España y así también actuaron parte de los judíos de Ashkenaz. En la práctica, fuera de Israel corresponde que cada comunidad mantenga su tradición, pero en la tierra de Israel, dado que la costumbre predominante entre todas las comunidades es de no colocarse tefilín – quienes vienen a vivir al país deben sumarse a la costumbre de la tierra de Israel.

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Conjunto de libros Peninei Halajá en español /11 volúmenes
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