03 – El tiempo para el juicio.

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Tal como vimos en el primer inciso, tanto la Bendición como el Rigor Divino van de la mano, ya que el momento en el cual D´s concede vida al mundo es el momento del juicio que definirá quién habrá de ser bendecido y quién no. Dado que el Kadosh Baruj Hu crea en Rosh HaShaná la vida para todo el año, ese es pues el momento del juicio para todas las creaturas.

Respecto a ello, nuestros sabios, de bendita memoria, afirmaron en la Mishná (Tratado de Rosh HaShaná 1:2): «En Rosh HaShaná todos los seres humanos pasan delante de Él cual rebaño, tal como está escrito (Salmos 33:15): «Él que forma los corazones de todos ellos considera todas sus acciones». Además dijeron (Talmud Babilonio Tratado de Baba Kama 10(A)): «Tanto el sustento como las carencias de la persona son establecidos en Rosh HaShaná».

Si bien la fase principal del juicio así como también la redacción del veredicto, tienen lugar en Rosh HaShaná, el sellado del mismo se realiza en Yom Kipur. Por esta razón, los días que van de Rosh Hashaná hasta Yom Kipur son días de teshuvá y de plegarias a los efectos de mejorar la sentencia. Sobre esto dijo Rabí Meir: «Todos son juzgados en Rosh HaShaná y su veredicto es sellado en Yom Kipúr» (ídem Tratado de Rosh HaShaná). Asimismo, nuestros sabios, de bendita memoria, dijeron (Talmud Babilonio Tratado de Beitzá 16(A)): «El sustento de la persona es definido entre Rosh HaShaná y Yom Kipur».

Si bien el veredicto es sellado en Yom Kipur, en algunos casos especiales, existe la posibilidad de influir sobre la sentencia, tanto para anularla como para mejorarla, hasta Hoshaná Rabá y Sheminí Atzeret. Esto se debe a que recién entonces, los ángeles encargados de ejecutar las diferentes sentencias reciben los «papelitos» con las instrucciones correspondientes, y por ende este es el momento final del juicio anual (Zohar III 33:2, Pninei Halajá Sucot 6:1).

Además de ser Rosh HaShaná el día anual de juicio general para todo el año, existen tres oportunidades más: cada una de las fiestas de peregrinación que son en sí un tiempo de juicio. En Pesaj somos juzgados por la cosecha, en Shavuot por los frutos del árbol y en Sucot por el agua (Talmud Babilonio Tratado de Rosh HaShaná 16(A)). De esto se desprende que la bendición Divina desciende al mundo en los días sagrados y por ende en estos se lleva a cabo el juicio respecto del bien a recibirse. Las fechas de las diferentes fiestas se corresponden con diferentes ciclos naturales (Pninei Halajá Moadim 1:2): la fiesta de Sucot anuncia el inicio del invierno y, por lo tanto, por su intermedio recibimos la bendición del agua y en esta somos juzgados por el líquido elemento. En los días cercanos a Pesaj el trigo ya está creciendo y según cómo lo haga apreciamos la bendición y el rigor. En Shavuot los frutos de los árboles comienzan a crecer y a madurar, y por lo tanto por  intermedio de esta fiesta llega al mundo la bendición de éstos y a la vez somos juzgados. Es así que en Rosh HaShaná somos juzgados de manera general respecto del agua, la cosecha y los frutos mientras que el juicio en detalle por el agua tiene lugar en Sucot, el juicio detallado por la cosecha en Pesaj y el juicio detallado por los frutos del árbol en Shavuot.

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