06. ¿Dormir se considera interrupción a los efectos de la bendición por la Torá?

Los juristas debatieron respecto de si dormir se considera una interrupción, tras la cual se hace necesario volver a recitar la bendición por la Torá.

Según la mayoría de los sabios medievales, entre los que figura el Rosh, el sueño fijo de la persona en su cama implica una interrupción a los efectos de la bendición por la Torá. Esto se debe a que mientras la persona está despierta la Torá guía sus pasos, mas cuando duerme, pierde la consciencia y deja de pensar, por lo que el sueño actúa como interrupción a los efectos del precepto del estudio de la Torá. Según esto, por la base de la ley, es menester recitar la bendición por la Torá también al despertarse tras una siesta en medio del día. Sin embargo, el sueño en medio del día aunque se prolongue bastante, no se lo considera fijo sino pasajero y por ende no es percibido como generador de interrupción. Por lo tanto, la bendición por la Torá recitada en la mañana mantiene aún su vigencia luego de la siesta. Empero el sueño nocturno, que es considerado fijo, actúa a modo de interrupción, por lo que al levantarse es necesario recitar la bendición por la Torá.

Por lo tanto, quien necesita levantarse en la mitad de la noche para ir a una guardia y piensa volver a dormirse, deberá recitar dos veces la bendición por la Torá, una vez al levantarse para ir a cuidar y la otra al despertarse nuevamente por la mañana. Esta es la mejor forma de actuar, en opinión de la mayoría de los juristas (Shulján Aruj Oraj Jaím  47:11, Mishná Berurá 29).

Hay quienes sostienen que el sueño no actúa como interrupción a los efectos de la bendición por la Torá y que éstas son equiparables a las bendiciones matinales que se recitan sólo una vez al día (Rabenu Tam). Por lo tanto, quien se levanta en medio de la noche para ir a una guardia, debe recitar las bendiciones por la Torá junto con las bendiciones matinales tras su principal levantada. Quienes así actúan tienen en quien basarse (tal como se vio arriba 9:5).

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