06. Las mujeres y el cubrirse la cabeza.

La razón por la cual las mujeres se cubren la cabeza no es la de despertar el sentimiento de temor a D´s. Las mujeres casadas deben cubrir sus cabezas por una cuestión de recato mientras que las solteras, que no tienen el mismo deber de recato, no acostumbran a cubrir sus cabezas como los hombres. Una posible explicación podría ser que las mujeres no precisan de la kipá pues de acuerdo a su naturaleza les es más fácil corregir sus características  personales. Quizás el hombre sea naturalmente más atrevido u osado (azut) por lo que requiere de una kipá sobre su cabeza para refrenar su instinto y orientarlo positivamente. En cambio las mujeres, naturalmente son más tímidas y modestas por lo que no precisan kipá.

Además, se podría decir que el cuidado por parte de la mujer de las reglas de recato es una expresión más que contundente de su aceptación del Yugo Celestial, por lo que no precisan cubrirse la cabeza para manifestar temor a D´s. Por otra parte, una mujer que no se vista y conduzca con recato, en nada le ayuda ponerse luego una kipá, ya que el daño producido por la falta de modestia es mucho mayor, y al no atenerse a las normas es como si declarase que la halajá, que proviene de la palabra de Hashem, no la obliga.

Sin embargo hay juristas que sostienen que también una mujer  soltera  debe cubrir su cabeza al mencionar el nombre Divino y al recitar bendiciones, ya que en esa cuestión no hay diferencia entre los sexos y se trata de un deber general de cubrirse la cabeza al mencionar el nombre de D´s (Ish Matzlíaj, Iaskil Avdí). Otros juristas opinan que, por lo menos, las mujeres deben cubrir sus cabezas para rezar la Amidá (Iabía Omer 6:15). Empero en la práctica las solteras no acostumbran a cubrir sus cabezas ni siquiera para rezar. Esto se debe a que los hombres acostumbran a cubrirse la cabeza todo el día como expresión de devoción y a los efectos de despertar en sí temor a D´s. Por lo tanto es lógico exigirles que se cubran la cabeza a la hora de mencionar el nombre de D´s, pero en el caso de las mujeres solteras que no tienen esta costumbre de manifestar devoción cubriéndose la cabeza todo el día, el hacerlo no implica una expresión de especial temor a D´s, y por lo tanto no están obligadas a cubrir la cabeza  ni al rezar ni al recitar bendiciones.

De todas maneras, las mujeres casadas deben obviamente rezar con la cabeza cubierta ya que de no cubrirla están vestidas de manera contraria a las indicaciones de las reglas del recato, y por lo tanto orar así implicaría una afrenta a la plegaria.

Esto se deriva de que se debe rezar con vestimenta digna, apropiada para quien va al encuentro del Rey del Universo, y obviamente es menester vestirse a estos efectos recatadamente. Por lo tanto, aquellas mujeres que no suelen cubrir sus cabezas todo el día, por lo menos a la hora de rezar corresponde que lo hagan.

Hay juristas que sostienen que  las mujeres casadas deben cubrir sus cabezas al momento de mencionar el Nombre Divino aunque se encuentren solas entre cuatro paredes. Otros juristas opinan que dado que las solteras no están preceptuadas de hacerlo tampoco las casadas lo están, ya que el deber de las casadas de cubrir sus cabezas es únicamente por recato y como a los efectos de recitar una bendición no se requiere de una indumentaria honorable, se las considera como solteras y se les permite recitar tanto bendiciones como el Shemá antes de dormir con la cabeza descubierta. Así nos parece que es la halajá.

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