06. “Ashrei”, “Lamnatzeaj” y “Ubá Letzión”

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Tras la conclusión del Tajanún y en los días lunes y jueves, tras la lectura de la Torá, se recitan tres pasajes. El primero es “Ashrei” (la alabanza de David) que si bien ya fue recitado anteriormente durante los cánticos de alabanza se repite nuevamente (ver Peninei Halajá Tefilá 23:1-2 en cuanto a que los hombres recitan Ashrei tres veces al día).

Tras el “Ashrei” se recita el cántico “Lamenatzeaj Mizmor leDavid, Iaanjá Hashem Beiom Tzará” que es una continuación de las súplicas que se recitan tras la Amidá. Dado que se trata de una plegaria para días aciagos, no se recita en días alegres (tal como aparece impreso en los Sidurim. Ver Peninei Halajá Tefilá 23:1 donde se explican las diferentes usanzas).

Luego de “Lamenatzeaj” se recita “Ubá Letzión” que es la denominada  “Kedusha Desidra“, esto es, los versículos que rezan “Kadosh, Kadosh, Kadosh” etc, “Baruj Kevod Ad-onai Mimkomó“, “Ad-onai Imloj Leolam Vaed” con sus respectivas traducciones al arameo. Los sabios establecieron el recitado de esta “Kedushá Desidra” (si bien ya fueron recitados en la bendición de “Iotzer Or” y en la Kedushá durante la repetición del oficiante) a los efectos de que cada orante pueda así estudiar a diario algunos versículos de los profetas también los tradujeron al arameo para que todo el pueblo, que estaba habituado a hablar en este idioma, pueda entender su significado.

Esto se debe a que es bueno que los hombres, quienes están preceptuados de estudiar Torá, lo hagan diariamente incluyendo Torá, Profetas y enseñanzas de los sabios. Se estudia Torá durante el recitado del “Shemá“, en “Ubá Letzión” se estudian profetas y al final del rezo se agregan pasajes de los sabios –Jazal-.

Los sabios elogiaron de sobre manera el valor del recitado de este pasaje al punto que dijeron que ahora que el Templo está destruido, este recitado es uno de los pilares sobre los que se sostiene el mundo (Talmud Babilonio Tratado de Sotá 49(A)). Rashi explicó que esta lectura posee dos virtudes: el estudio de Torá y el hecho de que los versículos se centran en la santidad de D´s y al ser recitados con Minián el Sagrado Nombre es santificado públicamente. En el servicio de Shajarit de Shabat no es necesario recitar “Kedushá Desidra” ya que se cumple con el deber de estudiar los profetas mediante la lectura de la Haftará. De todas maneras, a los efectos de no omitir del todo su recitado se acostumbra a incluirlo en el rezo antes de Minjá para así adicionar otro estudio sabático y que además se ocupa de la santidad de D´s (ver Peninei Halajá Tefilá 23:2).

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