05. El orden de las súplicas («Tajanunim»).

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Una mujer que desea recitar súplicas, es bueno que no interrumpa mediante el habla entre la finalización de la Amidá y éstas ya que cuando se recitan contiguas a la Amidá son mejor aceptadas (Shulján Aruj 131:1, Mishná Berurá 1).

Según la usanza sefaradí, se acostumbra recitar la confesión («vidui«) y los trece atributos de la misericordia antes de inclinarse sobre el rostro para que por la expiación producida por éstos, pueda la persona alcanzar su máxima elevación durante «Nefilat Apaim». Según las usanzas ashkenazí y yemenita (Báladi) la confesión y los trece atributos se adicionan únicamente los lunes y los jueves.

Se ha dicho que los trece atributos de la misericordia son muy efectivos para obtener el perdón por pecados. Mediante la aceptación de la creencia de la elevación que implica recitar los trece atributos,  nos conectamos con Hashem de una forma tan profunda y excelsa al punto que las malas acciones cometidas se transforman en insignificantes y exteriores a la persona comparadas al apego a D´s y su manera de conducir el mundo y de aquí resulta la expiación. Por lo tanto durante las Selijot y en Yom Kipur se abunda en el recitado de los trece atributos.

El recitado de los trece atributos de la misericordia se considera una cuestión relativa a la Santidad por lo que requiere de Minián (Peninei Halajá Tefilá 21:5). Por lo tanto una mujer que reza sola y quiere recitar las súplicas, habrá de saltearse los trece atributos.

A la hora de inclinarse sobre el rostro, según la usanza sefaradí se recita el salmo veinticinco mientras que según las usanzas ashkenazí y sefaradí- jasidí se recita el salmo seis.

Los lunes y los jueves se agregan súplicas ya que son días propicios para que las plegarias sean aceptadas. Estas súplicas  se recitan de pie (Shulján Aruj y Ramá 134:1). El pasaje «Vehú Rajum«, según los libros de los Rishonim (Abudraham, Raabán, Hamanhig, Kol Bó 18), fue compuesto por tres ancianos exilados de Jerusalém, razón por la cual no hay grandes diferencias en sus distintas versiones. Empero los sefaradíes le agregaron antes súplicas suplementarias, mientras que los ashkenazíes las agregaron después de este pasaje.

Otra diferencia entre las usanzas es que según la versión sefaradí y Sefarad-Jasidí  las súplicas suplementarias de lunes y jueves se recitan después de la inclinación sobre el rostro, mientras que según la usanza ashkenazí se recitan antes de ésta.

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