07. El «Cántico del día», «La quema del incienso» y «Aleinu Leshabeaj».

Dado que el servicio de Shajarit fue establecido como sustituto de la ofrenda diaria permanente de la mañana y tras ésta los levitas acostumbraban a cantar el salmo del día, acostumbramos a recitarlo tras concluir el rezo  (Tratado de Sofrim 18:1). Sin embargo, en un principio no se estableció este cántico como obligatorio y hubo quienes no acostumbraron a recitarlo. Empero al final del tiempo de los Rishonim (sabios medievales) ya todos acostumbraban a hacerlo.

Previo al cántico se menciona el día correspondiente de la semana, «Haiom Iom Rishón Beshabat» etc, a los efectos de cumplir con el precepto de recordar el sábado todos los días de la semana (según Rambán a Shemot 20:8 y el Arí z´´l tal como es mencionado en Kaf HaJaím 132:26).

Una vez concluido el «Cántico del Día» se acostumbra a recitar «la quema del incienso» («Pitum Haketoret«) y antes de éste «Ein Keelokeinu«. Se lee la quema del incienso por dos razones, la primera, por el incienso que se quemaba  en el Templo de Jerusalém por la mañana y por la tarde. La segunda para que cada judío tenga el mérito de estudiar a diario las palabras de los sabios. Posteriormente se agregaron más enseñanzas agádicas (no halájicas) de nuestros sabios para que sean estudiados a diario (ver Peninei Halajá Tefiilá 23:5).

Se acostumbró  recitar «Aleinu Leshabeaj» al final del servicio de Shajarit para que antes de que nos separemos del rezo, se fijen en nuestros corazones la fe en D´s y la esperanza de la redención. También para que cuando el judío se encuentre durante la jornada con el gentil en el marco de sus quehaceres laborales, no se vea tentado a ir en pos de sus creencias o sus ídolos (Bait Jadash Oraj Jaím 133). Según el Arí z»l se acostumbraba a recitar «Aleinu Leshabeaj» al concluir tanto Minjá como Arvit.

En virtud de la importancia de esta plegaria se acostumbra a recitarla de pie y a inclinarse levemente cuando, según la usanza ashkenazí, se dice «Vaanajnu Kor´im» (Y nosotros nos inclinamos) y según la sefaradí, cuando se dice «Umishtajavim» (nos posternamos) (Mishná Berurá 132:9).

Dado que se trata de agregados relativamente recientes, existen muchos matices en las diferentes costumbres. Por ejemplo, según la usanza sefaradí, se agregan cánticos y  versículos antes del «Cántico del Día» amén de que la «quema del Incienso» es más extensa. Otra diferencia en el orden de los rezos radica en que los ashkenazíes recitan «Aleinu Leshabeaj» antes del «Cántico del Día» mientras que los sefaradíes y los jasídicos siguen el orden tal como fue detallado aquí (ver Peninei Halajá Tefilá 23:4-5).

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