07. Orden de cesación del jametz

Tal como ya vimos (halajá 4) nosotros cesamos (eliminamos) el jametz de nuestros hogares mediante nuestro pensamiento y mediante nuestra acción en un proceso que consta de cuatro etapas: revisación, anulación, eliminación y anulación. El proceso de cesación del jametz tiene inicio en la noche del 14 de Nisán mediante la revisación y por medio de esta nos cercioramos de que en nuestro hogar no hay más jametz que aquel que dejamos para consumir y eliminar en la mañana siguiente. Inmediatamente después de la búsqueda anulamos el jametz por vez primera y de esa manera lo cesamos mediante el pensamiento. A la mañana siguiente eliminamos en la práctica el jametz que quedó en nuestra posesión y esto se acostumbra a hacer mediante la quema. Una vez realizada esta, se anula el jametz por segunda vez y de ese modo termina de desaparecer en nuestro pensamiento. Es posible cesar el jametz de otras dos maneras, vendiéndoselo a un gentil o desentendiéndose del mismo. Vimos anteriormente que se trasgrede por posesión o por ver el jametz que se posee únicamente con aquel que es nuestro y por ende el único que debemos eliminar. Por ello, si vendemos el jametz en cuestión a un gentil o nos desentendemos de él no incurrimos en trasgresión de posesión o visión.

De esto resulta que la revisación, la eliminación y la anulación tienen por cometido acabar con el jametz, mientras que su venta o el desentendimiento del mismo tienen por objetivo quitarlo de nuestro ámbito personal para que de esa forma no trasgredamos ninguna prohibición. Por lo tanto, mediante las acciones de revisación, eliminación y anulación nosotros “luchamos” contra el jametz mientras que al venderlo o desentendernos de este desertamos del jametz. Es posible cesar el jametz por todos estos medios mencionados.

Una vez que ya aprendimos los fundamentos del precepto de cesar el jametz, en las próximas halajot aprenderemos los detalles de su cumplimiento. Primeramente, veremos las reglas de la revisación del jametz, acto mediante el cual damos inicio a nuestra pugna contra el producto, luego veremos las reglas de la anulación y la eliminación de éste. Más adelante nos ocuparemos de las reglas de venta del jametz a un gentil para quien desee preservar el valor del mismo y eximirse del deber de eliminarlo.

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