3 – Costumbres de la “Seudá Mafseket”

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El Talmud (Tratado de Ta´anit 30(1)) relata que a Rabí Iehudá hijo de Rabí Ilai en la “Seudá Mafseket” se le traía pan duro con sal y se sentaba en un sitio desagradable, entre el horno y la estufa donde comía y bebía de una jarra de agua, aparentando ser un deudo que está sentado frente a su muerto. Maimónides acostumbraba también a ser muy riguroso consigo mismo, e ingería en la Seudá Mafseket únicamente pan y agua sin acompañarlo con platillo alguno.

Sin embargo la directiva general para el público es de ingerir frutas y verduras para acumular energías de cara al ayuno. Algunos acostumbraban a comer como platillo único huevos cocidos, que por su forma redondeada, aluden al carácter cíclico del mundo, razón por la cual los dolientes solían ingerirlo. No hay prohibición de ingerir dos huevos. Algunos suelen preparar como platillo único lentejas cocidas que también sirve como comida en los días de duelo (Shulján Aruj 552:5-6).

Es costumbre ingerir la Seudá Mafseket sentado en el suelo, como forma de expresar el duelo por la destrucción, pero no es necesario quitarse los zapatos (Shulján Aruj 552:7). Hay quienes sostienen que según el misticismo judío, es oportuno extender una tela que intermedie entre el suelo y el comensal y hay quienes extienden la recomendación a aquellos que se sientan sobre baldosas (ver Kaf HaJaím 552:39). A quien se le dificulte sentarse en el suelo así como también en el caso del anciano, el enfermo, la parturienta o la embarazada, tienen permitido sentarse en una silla y es bueno que cambien la ubicación habitual de la misma (Kaf HaJaím 552:38).

Es bueno que cada quien se siente solo en otro rincón para ingerir la “Seudá Mafseket”, tal como está escrito en las Lamentaciones de Jeremías (Eijá 3:28) respecto del doliente: “Bueno es que permanezca solo y en silencio”. Incluso si se sentaron tres personas juntas, no suman para recitar juntas la bendición posterior por los alimentos (zimún), ya que cada uno es considerado como si comiese solo (Shulján Aruj 552:8, Mishná Berurá 19).

A priori no se estudia en víspera de ayuno pasado el mediodía salvo temas relacionados con la destrucción o leyes referentes al duelo. Quien tema que esta limitación afecte la continuidad de sus estudios puede estudiar lo que quiera (ver Ramá 553:2, Mishná Berurá 8).

Quien concluyó su “Seudá Mafseket” y quiere comer algo más, puede hacerlo, ya que el ayuno se inicia con la puesta del sol y no con la finalización de la comida. Asimismo, todas las leyes referentes al duelo no se inician sino con la puesta del sol, a menos que la persona haya decidido para sí mismo iniciarlas con anterioridad (Shulján Aruj 553:1, Mishná Berurá 2).

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