03 – Rezos festivos – Amidá

Al igual que el rezo de Amidá de Shabat, el de Yom Tov incluye siete bendiciones. El texto de las primeras tres y las últimas tres es idéntico al de los rezos de los días de semana y en lugar de las trece bendiciones intermedias se recita una especial referente a la santidad de la festividad. En esta, mencionamos el hecho que HaShem nos ha escogido entre las naciones, nos ha consagrado mediante Sus preceptos y nos ha acercado a Su servicio, nos ha entregado las festividades para regocijo y alegría en recuerdo de la salida de Egipto y mencionamos el nombre de la fiesta. Debido a ello, pedimos que nuestro recuerdo «ascienda y se presente» delante del Eterno para bien, que nos tenga en cuenta y nos redima. Culminamos recitando השיאנו, esto es, que HaShem nos eleve por medio de la santidad de las festividades, nos santifique con Sus preceptos, nos conceda Su porción en Su Torá, purifique nuestros corazones para servirlo de verdad y nos conceda el mérito de poder realizar las festividades con alegría y regocijo. Finalizamos la bendición con «Baruj Atá Ad-onai Mekadesh Israel Vehazmanim» («Bendito eres HaShem que santifica a Israel y a los tiempos»).

De acuerdo con el fundamento de la norma, en Shabat y en Yom Tov se podrían recitar todas las bendiciones de la Amidá de los días comunes y agregar una especial alusiva al día sagrado. Empero, en virtud del respeto por el Shabat y la festividad, los sabios no quisieron incomodar a los que rezan recitando todas las bendiciones de los días comunes (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 21(A)). Además, no hay día más apropiado que Shabat o Yom Tov para pedir a HaShem por cuestiones del momento que puedan llegar a provocar angustia a la persona (Tanjuma, Rashí y Rambám). Por lo tanto, nuestros sabios establecieron que en vez de las trece bendiciones intermedias se recite sólo una. De todas maneras, si una persona se comenzó a recitar las bendiciones de días de semana por error y en la mitad se recordó que el día es festivo – que complete la bendición en la que se encuentra y solamente después que retorne al texto de la plegaria festiva. Esto es así ya que por el fundamento de la norma se podrían recitar las bendiciones de los días de la semana y dado que ya se comenzó a recitar una de ellas corresponde completarla (Shulján Aruj 268:2, Mishná Berurá 3. Respecto de Musaf ver halajá 9).

Quien se equivocó y no mencionó el nombre de la fiesta en la bendición festiva de la Amidá o mencionó el nombre de otra festividad – no cumplió con su deber y debe volver al comienzo de la bendición y decirla como corresponde. En caso de haber finalizado la Amidá, aunque aún no haya dado los pasos hacia atrás, deberá volver a rezar (Mishná Berurá 487: 30).

En caso de existir, se acostumbra rezar en Shabat y en Yom Tov empleando melodías festivas especiales (Maté Efraím 625:40).

Desde el tiempo de los sabios medievales (rishonim) se acostumbró a agregar pasajes en los «Salmos de Alabanza» o Pesukei Dezimrá previos al rezo de Shajarit en Shabat y en Yom Tov y al concluirlos añadir la plegaria Nishmat.

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