02 – El encendido de velas

Tal como los sabios establecieron que se enciendan velas para Shabat, de igual manera fijaron que se lo haga para Yom Tov ya que por medio de estas honramos la festividad y agregamos alegría a la comida festiva. Dado que el encendido es preceptivo, se recita la siguiente bendición: «Baruj Atá Ad-onai Eloh-einu Melej Haolám Asher Kidshanu Bemitzvotav Vetzivanu Lehadlik Ner Shel Yom Tov» («Bendito eres Tú D´s… que nos ha consagrado con Sus preceptos y nos ha ordenado encender velas de Yom Tov») y cuando Yom Tov cae en Shabat se recita «Lehadlik Ner Shel Shabat VeYom Tov» («…encender velas de Shabat y de Yom Tov») (Shulján Aruj 263:5, 514:11, Mishná Berurá 48).

Al igual que en Shabat, se acostumbra encender no menos de dos velas que se corresponden con el hombre y la mujer, y mujeres que así lo deseen podrán encender más velas. De todas maneras, la bendición reza «vela» en singular, ner en hebreo, por lo que el encendido de una sola vela es suficiente para cumplir con el precepto.

El mejor momento para encender velas es previo a la puesta del sol, en el horario de inicio de la festividad que figura en los almanaques, pues de esa manera las mujeres reciben la fiesta por medio del encendido. Hay mujeres que acostumbran encender las velas por la noche previo a la cena, y quienes así deseen proceder pueden hacerlo, guardando la precaución de no encender un nuevo fuego sino haciéndolo traspasando de un fuego ya existente (adelante 5:1, 5:3). En el segundo día festivo de Rosh Hashaná así como también en el segundo día festivo de las diásporas el momento de encender las velas es después de la salida de las estrellas para no realizar preparativos de un día festivo para el otro (adelante 9:5, ver adelante en la halajá 12 la regla de Yom Tov que cae un sábado por la noche).

Cada Shabat las mujeres de origen ashkenazí y algunas de origen sefaradí acostumbran encender primeramente las velas y solo después recitan la bendición para no realizar el acto del encendido después de haber mencionado verbalmente el Shabat (Pninei Halajá Shabat 4:4). En Yom Tov, sin embargo, al estar permitido encender velas, según todas las tradiciones primero se debe recitar la bendición y sólo después encender las velas (Mishná Berurá 263:27). Tras el encendido es necesario cuidar de no apagar el cerillo o fósforo sino dejarlo que se extinga por sí mismo.

Nuestros sabios establecieron que se recite la bendición de Shehejeianu en cada festividad para agradecer a HaShem el habernos concedido vida, habernos sostenido y habernos permitido arribar a una instancia tan especial y sagrada como Yom Tov.  El momento más apropiado para decir Shehejeianu es durante el recitado del Kidush pues entonces se menciona y recuerda la santidad del día. Sin embargo, muchas mujeres acostumbraron recitar Shehejeianu al encender las velas porque deseaban decir esta bendición junto con el cumplimiento del precepto especial que ellas detentan en honor del Yom Tov.  Aquellas que deseen proceder de este modo tienen permitido hacerlo (ver pregunta al Ya’avetz 1:107, Mishná Berurá 263:23).

Cuando se tiene la intención de encender las velas después del inicio de la festividad, en el segundo día de Rosh Hashaná, o en un Yom Tov que cae sábado por la noche, es conveniente preparar las velas en un día hábil. En caso de no haberlas preparado, está permitido colocar las velas con firmeza en el orificio del candelabro, y si bien de esta forma se desgastan un poco – no implica la transgresión de la prohibición de «cortar» (mejatej) porque este desgaste se realiza de manera indirecta y no es la intención primaria de esta acción. Asimismo, está permitido retirar con un cuchillo el sebo acumulado en el orificio del candelabro que molesta al ingreso de la nueva vela, y está también permitido retirar el disco de metal de las velas que quedó pegado al fondo del recipiente donde fueron colocados. Se permite también introducir una mecha flotante dentro del recipiente con aceite (Shmirat Shabat Kehiljatá 13:24 y 49-50, nota 151 del Rabino Shlomo Zalman Auerbach), empero, está prohibido calentar una vela de sebo o cera para pegarla al candelabro. Se trata de un decreto que procura evitar que se «unte», lo cual sería una derivación de la labor de «alisar» (memajek). Asimismo, está prohibido cortar o limar la base de la vela para permitirle ingresar al orificio del candelabro en virtud de la prohibición de mejatej («cortar») (Jaié Adam 92:2, Baer Heitev 314:10, Shmirat Shabat Kehiljatá 13:48, ver Pninei Halajá Shabat 18:6 y 15:10).

En el resto de las normas, Yom Tov es similar a Shabat y las leyes del encendido de velas están explicadas en el tomo de Shabat de Pninei Halajá capítulo 4.

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