06 – Leyes referentes a un incendio que daña la propiedad

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Cuando estalla un incendio en Shabat, la primera pregunta que se debe realizar es si hay vidas en riesgo. En caso de que sí, es preceptivo hacer todo lo necesario a los efectos de extinguirlo. Empero, si es claro que el incendio no pone vidas en peligro, aunque destruya cuantiosa propiedad como en el  caso de una casa que arde, no se lo puede extinguir ya que pérdidas económicas no anteceden o prevalecen al cuidado del Shabat.

Esto y más, los sabios prohibieron en este caso retirar objetos de la casa a la calle o a un patio común, ya que aunque exista en ese lugar Eruv, se teme que en el apuro por sacar las cosas se extinga el fuego o se saquen objetos del dominio privado al público. Sólo se permite retirar de la casa en llamas aquellos alimentos, vestidos o utensilios necesarios para ese Shabat (dentro del área del Eruv). En caso de que se tenga en la casa un recipiente grande, se puede introducir en este más alimento del necesario para ese Shabat y sacarlo de una vez de la casa. Otro tanto ocurre con las vestimentas, si se las saca puestas, se pueden salvar muchas prendas, más de las necesarias para ese Shabat. Esta prohibición aplica al caso de que se saquen cosas a un patio común, empero en el caso de un patio privado que no requiere Eruv o a otro apartamento dentro de un mismo edificio en el que se hizo Eruv, se permite salvar todo aquello que no sea “Muktze” (Shulján Aruj 334:11, Mishná Berurá 28).

Así como el dueño de casa tiene permitido salvar aquellos objetos que le son necesarios para Shabat,  tiene también permitido decirle a sus vecinos: “venid y salvad para vosotros”, en virtud de lo cual cada uno de estos tiene permitido salvar para sí alimentos u objetos utilizables en Shabat, así como también vestir todas las prendas que pueda. Es una costumbre piadosa que al concluir el día se le devuelva al dueño de casa los objetos o prendas rescatadas (Shulján Aruj 334:9, Shmirat Shabat Kehiljatá 41:3-13).

Los juristas debatieron respecto de si se puede rescatar del incendio dinero u objetos valiosos que no son necesarios para Shabat, y quien opte por la opción más flexible tiene en quien apoyarse. Esto es posible a condición de que no se trasgredan prohibiciones de la Torá, ya que si para rescatar dinero es necesario por ejemplo: transportar del dominio privado al público, esto estará prohibido. Empero, se permite transportar el dinero de un modo diferente al habitual (“shinui”) ya que de este modo la prohibición no es de la Torá (Shulján Aruj 334:2, Tur Zahav, ver Mishná Berurá 4:5, Sha´ar Hatziún 3, Beur Halajá ‘ויש’).

Los vecinos habitantes de las casas contiguas al incendio pueden salvar todos sus objetos, por cuanto que el fuego aún no tomó sus casas y por ende no están tan apurados y no se teme que apaguen activamente el siniestro (Shulján Aruj 334:1).

Si bien un judío tiene prohibido extinguir un incendio, puede insinuarle a un no judío que lo haga diciéndole, por ejemplo: “quien apague el fuego no habrá de perder”. Otra posibilidad es pedir a un gentil que venga rápidamente y contarle que hay un incendio y los judíos tienen prohibido extinguirlo, por lo que éste entenderá de inmediato que se quiere que apague el fuego e inclusive se le ha de pagar por ello (Shulján Aruj 334:26).

Asimismo, está permitido provocar la extinción del incendio, ya que según la Torá solamente se prohíbe la acción directa de una labor mientras que los sabios prohibieron también causar que la labor se haga sola, empero en caso de gran pérdida, permitieron este mecanismo de “Grama”. Por lo tanto, un armario que es presa del fuego en uno de sus costados se lo puede cubrir con trapos mojados para que el fuego se extinga al llegar a los mismos. Asimismo, se permite colocar bolsas con agua en el sitio que aún no arde para que se vean perforadas ni bien el fuego llegue a ellas y el agua al derramarse lo apague (Shulján Aruj 334:22). Además, se permite echar agua sobre el lado que no arde a condición de que se lo haga lejos del fuego, de modo tal que este comience a extinguirse más tarde (ver Shulján Aruj 334:24, Shmirat Shabat Kehiljatá 41:16).

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