07 – Extinción de un fuego cuando se corre peligro de vida.

Cuando el fuego pone en riesgo la vida humana, es preceptivo para todo aquel que pueda, apresurarse en apagarlo ya que salvar la vida antecede al Shabat. Incluso en caso de que haya solamente duda de peligro de vida es preceptivo apagar el fuego. Por ejemplo, cuando estalla un incendio en un edificio grande de apartamentos, aunque aparentemente todos los residentes del mismo ya han abandonado el predio, mientras existe la duda o posibilidad de que alguien aún se encuentre en el interior del mismo – se debe extinguir el siniestro. Incluso cuando lo más probable es que si aún se encuentra alguien ya esté totalmente calcinado, dado que existe alguna posibilidad de que esté con vida y se lo puede rescatar, se debe hacer todo lo posible por apagar el fuego (Shulján Aruj 329:3, adelante 27:1).

Se debe actuar de modo efectivo por todos los medios. Quien pueda – debe intentar salvar a personas de las llamas, y quien tenga la posibilidad de combatir el fuego que lo haga y paralelamente que otros llamen por teléfono  a los bomberos. Si alguien de los presentes duda respecto de si ya se llamó o no a los bomberos, aunque lo razonable sea que sí, por seguridad que llame él también puesto que la duda respecto de una vida en riesgo antecede en importancia al Shabat. En un momento así no se debe consultar un rabino respecto de qué hacer, sino apresurarse en ir al rescate.

En la práctica, hoy en día todo incendio de envergadura que estalla en un edificio residencial se lo considera como posible peligro de vida que debe ser extinguido en Shabat. Por ejemplo, si un incendio afecta a un edificio de varios pisos se teme que el fuego se expanda a otros apartamentos y no se alcance a desalojar a los residentes. Cuando el incendio es de importancia no hay tiempo para revisar si en los demás apartamentos quedaron bebés o personas enfermas que no se pueden evacuar por sus propios medios. Además, las casas están conectadas a garrafas de gas que pueden explotar y poner en peligro las vidas de quienes se encuentran fuera del edificio. Muchas veces alrededor de un incendio se agrupan curiosos que pueden verse afectados por la explosión, y hay veces que alejarlos lleva más tiempo que apagar el siniestro. Si la edificación que se incendió es contigua a predios  residenciales, se corre el riesgo que el fuego se expanda y ponga en riesgo a sus moradores. A veces se incendian depósitos que contienen productos químicos cuya quema puede provocar una emisión de gases tóxicos que pueden poner en peligro las vidas de los habitantes de la zona circundante.

El Rav Goren ordenó que si terroristas provocaron un incendio que implica daño a la propiedad, debe ser extinguido en Shabat. Aunque el incendio no implique peligro para la vida humana, se teme que si no se extingue se creará en el seno de los terroristas una sensación de éxito que los impulsará a realizar más atentados que pongan vidas en riesgo (de acuerdo al Shulján Aruj Oraj Jaím 329:6. Hoy día todo el país es considerado zona fronteriza expuesta a guerra de baja intensidad y sometida a los ataques de los enemigos de Israel, ver adelante 27:12).

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