05 – La labor de “pintar” o “colorear”.

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Esta labor está destinada a embellecer. En el Tabernáculo se teñían  de color celeste o carmesí o rojo los hilos de lana que conformaban el tejido de las paredes y las cortinas. Si bien al momento de escribir se colorea la hoja con las letras, hay una diferencia entre ambas labores pues la escritura procura expresar una idea y aunque se dibuje una figura determinada, como por ejemplo, una casa o un árbol, se realiza la labor de “escribir” ya que se está expresando una idea. Empero, la labor de “pintar” no tiene por objetivo expresar una idea sino embellecer el objeto coloreado. Por lo tanto, quien dibuja una figura que tiene significado sobre un papel o una pared, realiza la labor prohibida de “escribir” y si lo hace para embellecerla realiza la labor prohibida de “pintar” (Talmud Jerosolimitano Tratado de Shabat 7:2).

Por ende, la Torá prohíbe pintar en Shabat paredes, armarios, utensilios, telas y ropas. No importa de qué color se pinta, puesto que si embellece está prohibido por la Torá. Incluso se prohíbe la pintura transparente que concede brillo pues este también es considerado un color. Aunque la pared ya esté previamente pintada, la Torá prohíbe pintarla de otro color o reforzar el existente.

Asimismo, la Torá prohíbe lustrar zapatos. Aunque la pomada sea transparente, esto está igualmente vedado ya que se le concede brillo a los zapatos. Además, si se aplica pomada sobre el zapato se trasgrede la  prohibición de “untar”, y a veces también la de “curtir”, pues la pomada mejora el cuero (Mishná Berurá 327:12 y 16). Aunque la pomada haya sido aplicada sobre el zapato en víspera de Shabat no se lo podrá lustrar para que brille pues esto implica un agregado al color. Empero, se puede quitar el polvo del zapato lentamente con un trapo (Shmirat Shabat Kehiljatá 15:40).

Cuando el color perdura, la prohibición de pintar es de la Torá, mas si el color se desvanece al poco tiempo la prohibición es rabínica (Rambám Shabat 9:13).

En el caso de una persona a quien se le colorearon las manos con sangre, frutas y demás objetos, a priori podrá lavarlas y solo después usar una toalla para no mancharla. Asimismo, cuando se vuelca jugo sobre el mantel no se ha de secar esparciéndolo sobre este pues al hacerlo se lo pinta. Si bien el coloreado de este mantel es por efecto de haberse ensuciado, hay juristas estrictos que consideran que como se realizó sobre un tipo de tela que se acostumbra a teñir, se trata de una prohibición rabínica (Shulján Aruj 320:20). En caso de necesidad se puede optar por una actitud más flexible, pues muchos juristas consideran que no aplica la prohibición cuando una tela se colorea al  ensuciarse (Mishná Berurá 320:59, Kaf HaJaím 122).

Cuando se trata de una venda o un pañuelo de papel que no se acostumbra a teñir, se los puede usar a priori para limpiar con estos tanto sangre como otros tintes sin que medie prohibición, ya que estos se pintan al ensuciarse y no están destinados a ser teñidos (Shulján Aruj HaRav 302, Kuntres Aharón).

Según todas las opiniones de los juristas, no se debe tener cuidado del color que adquieren nuestros labios o manos a la hora de ingerir frutillas, fresas u otros alimentos que poseen coloración, pues no se acostumbra a pintar la piel por medio de estos y además se adquiere el color al ensuciarse (Mishná Berurá 320:58). Sin embargo, se prohíbe pintar a los efectos de maquillarse, tal como vimos anteriormente (14:4).

Los juristas debatieron si se puede bajar el agua cuando en el inodoro hay desinfectante de color. Hay quienes opinan que como no se tiene interés de colorear el agua, aunque el color permanezca largo tiempo se trata de una prohibición rabínica. Por otra parte, hay juristas que sostienen que como la función principal del líquido en cuestión es desinfectar y el color aparece como consecuencia secundaria, se puede bajar el agua.

En la práctica es preferible emplear desinfectante incoloro, pero quien se encuentra en un sitio en el cual este es de color puede igualmente bajar el agua. Aquellos que prefieran una actitud más flexible y prefieran usar desinfectante de color tienen en qué respaldarse.

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