06 – “Cazar”

https://ph.yhb.org.il/es/01-20-06/

La caza de animales es una de las labores que se realizaba en el Tabernáculo cuando se cazaban “tejashim”[2] para con sus pieles elaborar las coberturas o paños (“ieriot”) del Santuario. También se atrapaban moluscos para con su tinta teñir los hilos de las mismas (Talmud Babilonio Tratado de Shabat 73(A), y Rashí, ídem 75(A)).

La Torá prohíbe la captura de especies que se acostumbra a cazar, por ejemplo: animales, pájaros y peces para comer su carne o utilizar su piel y loros para deleitarse con su belleza. Sin embargo, quien caza especies que no se acostumbra a cazar, por ejemplo moscas o insectos, trasgrede únicamente una prohibición rabínica (ídem 106(B), Shulján Aruj 316:3).

Animales domésticos que no se escapan de sus amos por ejemplo vacas, asnos o perros, por cuanto que de todas maneras están a disposición de sus dueños no recae sobre estos la prohibición de “cazar” o “atrapar” (Ramá 316:12, Mishná Berurá 59). Sin embargo no se los puede tomar con la mano por ser “Muktzé”, y en caso de necesidad se los puede sostener y llevarlos al establo o casilla a condición de que no se los alce (Shulján Aruj 308:40, arriba 20:3).

Si se trata de un animal domesticado a medias que suele escaparse de las manos de quien lo quiere tomar y a la noche acostumbra retornar a su jaula los sabios prohíben atraparlo (Ramá 316:12, Mishná Berurá 57 y 59). En caso de emergencia, a los efectos de evitar pérdida o sufrimiento animal se puede confiar en la opinión más flexible y atraparlo (ver Shulján Aruj allí, Shmirat Shabat Kehiljatá 27:36).

La Torá prohíbe la caza completa en Shabat, esto es, atrapar el animal con la mano, redes o jaula, de modo tal que se pueda hacer con este lo que se desee. Quien ahuyenta al animal hacia un sitio en el cual le será fácil atraparlo corriendo un paso o nadando un paso o una brazada – trasgrede la prohibición de la Torá. Empero quien ahuyenta al animal hacia un sitio más amplio, de modo tal que cuando lo quiera atrapar necesitará correr varias veces o recurrir a una trampa, no trasgrede la prohibición de la Torá pues no lo tiene completamente atrapado. Empero recae sobre esta situación una prohibición rabínica porque en el nuevo sitio podrá atrapar al animal con mayor facilidad.  Si lo ha de cazar en este nuevo sitio, si bien atraparlo será más fácil, habrá de trasgredir la prohibición de la Torá pues lo que ésta prohíbe es el atrapado definitivo (Talmud Babilonio Tratado de Shabat 106(B), Shulján Aruj 316:1).

Se prohíbe también la caza con la ayuda de un perro, aunque, si se ordenó al perro que atrape un animal empleando únicamente la voz y sin realizar acción corporal alguna – se trasgrede únicamente una prohibición rabínica. Si se realizó algún tipo de acción para ayudar a atrapar al animal, se infringe una prohibición de la Torá (Ramá 316:2, Mishná Berurá 10).

Se permite colocar trampas en víspera de Shabat para cazar animales ya que no se realiza acción alguna durante el día sagrado. Sin embargo, si se colocan las trampas en Shabat la trasgresión es a una norma rabínica y no de la Torá, pues no se tiene la certeza de que la trampa atrape a un animal (Mishná Berurá 316:18). Se permite liberar un animal atrapado, pues está prohibido cazar mas no está prohibido liberar un animal de su trampa (Mishná Berurá 316:25).

Quien desee alimentar un animal o loro que se encuentran en una jaula y naturalmente desean escaparse, debe tener cuidado de no abrirla nisiquiera por un breve lapso.  Si por error se abrió la puerta de la jaula: en caso de que se trate de una jaula pequeña, de modo que el encerrar al animal en su interior la Torá lo considera “cazar” – no se podrá cerrar la puerta ni siquiera a posteriori. Empero, si se trata de una jaula muy grande, encerrar al animal en su interior implica una trasgresión rabínica únicamente, y se puede, a posteriori, cerrar la puerta, ya que los animales estaban en su interior desde la víspera de Shabat (Prí Megadim, Be´ur Halajá 316:6 ‘והלך’).


[2].  No se sabe con certeza a qué animal actual corresponde, en Acadio “tahsu” significa piel de oveja y en egipcio ths significaba piel tensada (diccionario de Abraham Ben Shoshan).

Esta entrada fue publicada en 20. Animales. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *