05. El rezo de «Vatikín» al salir el sol.

El mejor horario para recitar el Shemá y rezar es el de los «Vatikín», que solían recitar la plegaria del «Shemá» poco antes de la salida del sol para luego rezar la amidá con el despuntar del mismo. Esto se debe a que quien reza tarde se ve arrastrado por la naturaleza del mundo y sólo después que el sol ya brilla y la vida adquiere su febril ritmo se despierta y se da cuenta de que D´s es el Rey del universo, acepta el yugo celestial y reza. Empero los que rezan como los «Vatikín», madrugan y conducen o guían a la naturaleza de modo tal, que antes de que el sol brille y la naturaleza se despliegue en toda su belleza y esplendor, aceptan sobre sí con fe completa el yugo celestial y ni bien el sol sale y comienza la jornada, se paran a rezar, trayendo así abundancia y bendición al mundo.

Dijeron nuestros sabios: todo aquel que une la bendición de la redención al rezo de «Amidá» o «Shemoné Esré» tal como los «Vatikín«, no sufre percance alguno todo el día (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 9(B) ver allí las Tosafot).

Empero, quien sabe que si se levanta para rezar en el horario de los «Vatikín» va a estar cansado y no podrá estudiar o trabajar como corresponde, es mejor que rece después. Dado que hoy día muchos eventos importantes, tales como clases de Torá y casamientos, se llevan a cabo por la noche, a la mayoría de las personas les es preferible ir a dormir a medianoche y levantarse después que salió el sol. Respecto de estas personas, el cumplimiento con excelencia de los «Vatikín» implica apurarse en llegar a la sinagoga antes de que empiece el servicio.

Índice de halajot en el capítulo

Índice de capítulos