06. El horario de «Vatikín» y de la salida exacta del sol.

Si bien el momento de la salida del sol parece obvio y claro siendo fácil de definir, en la práctica la cuestión no es tan sencilla.

Primeramente, se considera que el sol sale desde el instante que se divisa el primer borde de su forma y hasta que se lo puede ver entero, lapso de tiempo que se prolonga unos dos minutos y medio. Los juristas debatieron respecto de cuándo es exactamente la salida del sol. Según la mayoría de éstos el sol sale cuando se divisa su primer borde y entonces es menester comenzar con el rezo de la Amidá de «Vatikín«. Otros juristas opinan que la salida es cuando el sol termina de ascender sobre el horizonte y se lo divisa completo. Hay otros que opinan que la salida del sol tiene lugar durante los dos minutos y medio que le lleva ascender y otros opinan que esto dura aún unos minutos más, mientras los rayos solares son todavía de color rojo. En la práctica, se procura sincronizar el comienzo del rezo de «Vatikín» con el horario en el cual el sol comienza a salir mas no se aplica la regla con rigidez por cuanto que se toman en cuenta las otras opiniones.

Otra duda que surge es si se toma en cuenta el hecho de que las montañas ubicadas al oriente tapan la salida del sol, o nos guiamos según el horario astronómico de salida (con horizonte llano). Es claro que quien se encuentra debajo de un peñasco o de un edificio alto que le ocultan el Este, no puede argüir que para él el horario de la salida del sol es cuando logra divisarlo, pues entonces esto sería como a mediodía. La pregunta que surge es cuál es el horario válido para la ciudad vieja de Jerusalém, a la que el Monte de los Olivos le tapa el horizonte por el Este, por lo que el sol se avista unos minutos más tarde. Incluso para quienes están parados sobre el Monte de los Olivos, los Montes de Moab les ocultan el inicio de la salida del sol. Hay quienes opinan que el momento de la salida del sol es cuando se lo ve efectivamente, esto es, después que se elevó por encima del Monte de los Olivos. Otros opinan que no se debe tomar en cuenta la montaña cercana, como en el caso del Monte de los Olivos, por cuanto que se puede caminar hasta ella, empero en el caso de los Montes de Moab que quedan lejos, sí se requiere considerarlos. La diferencia entre ambas opiniones se reduce sólo a unos pocos minutos.

Hay otros que opinan que no se deben tomar en consideración las montañas ubicadas al oriente sino que se calcula la salida del sol según el horizonte llano, esto es, a qué hora se vería el sol de no existir allí montañas. Hoy en día disponemos de programas informáticos que permiten calcular el horario astronómico exacto de la salida del sol en cualquier sitio, sin tomar en cuenta las montañas situadas al oriente y muchos acostumbran fijarlo así.

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