02 – La costumbre en los días del Segundo Templo

En los días del Segundo Templo, una gran comunidad judía se había quedado residiendo en Babilonia. Inicialmente les transmitían la información de cuándo había sido consagrado el mes por medio de enormes antorchas. Funcionaba de la siguiente manera: la noche posterior al primer día en el cual se podía consagrar el novilunio se apostaban atalayas en las cimas de las montañas desde la tierra de Israel hasta Babilonia, y si el Beit Din consagraba el mes, ascendían a la cima del Monte de la Unción (Har HaMishjá), encendían antorchas y esperaban hasta que veían que también los atalayas del Monte Sártaba  hubieran encendido las suyas; allí, esperaban hasta ver que también en la tercera montaña las hubieran encendido y de ese modo, en una sola noche, pasaba el mensaje de montaña en montaña hasta Babilonia. Más adelante, los kutim[1], que negaban la autoridad del Beit Din, comenzaron a encender fogatas para inducir a los judíos de la diáspora al error y de ese modo quedó sin efecto la práctica de la transmisión por medio de antorchas. Desde entonces, se les avisaba a los judíos de la diáspora de la fecha de consagración del mes por medio de emisarios especiales (Mishná Rosh HaShaná 22:2).

En todo sitio al que los enviados alcanzaban a llegar antes de Sucot, se celebraba un solo día de Yom Tov, y allí donde no – se celebraban todas las festividades durante dos. Es necesario saber que desde el inicio del mes de Tishrei (Rosh Jodesh Tishrei) y hasta la festividad de Sucot, los enviados se podían trasladar solo durante diez días, ya que no lo podían hacer ni en Rosh HaShaná, ni en Yom Kipur ni en los Shabatot. Por otra parte, antes de la festividad de Pesaj los emisarios podían desplazarse durante doce días, pues solamente durante los Shabatot interrumpían. De esto resulta que había sitios a los cuales los enviados alcanzaban a llegar antes de Pesaj pero no antes de Sucot, por lo que nuestros sabios establecieron que en todos aquellos lugares a los que los enviados de Tishrei no alcanzaban a llegar antes de Sucot, se celebre Pesaj durante dos días, a fin de no hacer diferencias entre ambas festividades. Además, los sabios estipularon que igualmente el séptimo día de Pesaj se celebre durante dos días, así como también Sheminí Atzeret, a pesar de que hasta entonces los enviados alcanzaban a llegar a sitios más alejados. Incluso en el caso de la fiesta de Shavu’ot, que se celebra cincuenta días después del dieciséis de Nisán, los sabios fijaron que en los sitios antes mencionados se celebre dos días. De esta forma, la regla general es la siguiente: en toda localidad a la que los enviados no alcanzaban a llegar antes del primer día festivo de Sucot – todas las festividades se celebran dos días (ídem Rosh HaShaná 21(A)).

Sin embargo, Yom Kipur duraba un solo día, el primero de los dos posibles, esto es, el día resultante de la cuenta que toma al mes de Elul como incompleto. Esto se debe a que mayormente, los meses de Elul y Adar resultaban incompletos, y dado que según la Torá se decide conforme a la mayoría de los casos. De acuerdo al principio legal se deben celebrar las festividades únicamente el primer día, siendo los sabios quienes establecieron que se celebren durante dos. Dado que resulta muy difícil ayunar dos días ininterrumpidamente, en el caso de Yom Kipur los sabios decidieron proceder de acuerdo al principio legal, por lo que se lleva a cabo durante un solo día.


[1]. Probablemente se trate de los samaritanos (N. de T.)

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Conjunto de libros Peninei Halajá en español /11 volúmenes
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