08- La prohibición de ingerir alimentos o realizar labores antes de recitar la Havdalá.

Así como es preceptivo agregar del tiempo profano al sagrado al iniciarse el Shabat, lo es al concluir este, y por lo tanto debemos abstenernos de realizar labores hasta unos minutos pasados el horario de salida de las estrellas. Posteriormente, de acuerdo con la Torá ya podemos realizar labores aunque no hayamos recitado la Havdalá. Los sabios instituyeron que solamente una vez recitada la Havdalá puramente verbal (sin vino) en la cuarta bendición de la Amidá de Arvit («Atá Jonén«) o tras recitar la fórmula «Baruj Hamavdil Bein Kodesh Lejol» se puedan realizar labores. Antes de la Havdalá no se puede realizar ni siquiera una labor prohibida rabínicamente (Shulján Aruj 299:10).

Dada la importancia de la Havdalá acompañada de una copa de vino, los sabios prohibieron comer o beber desde el momento de la puesta del sol hasta que esta es recitada. Empero, se puede beber agua por ser una bebida no importante (Shulján Aruj 299:1). Algunos de los sabios de las últimas generaciones prohibieron también beber agua antes del recitado de la Havdalá (Kaf HaJaím 299:6).

Resulta entonces que sólo tras la «Havdalá verbal» se pueden realizar labores y sólo tras la Havdalá con una copa de vino se puede comer y beber.

Cuando se invita públicamente a recitar el «Birkat Hamazón» («zimún«) de la tercera comida de Shabat con una copa de vino, el oficiante bebe del vino aunque ya se haya puesto el sol o ya hayan salido las estrellas. Esto se debe a que la ingesta de la bebida es considerada una continuación de la comida y así como se puede continuar comiendo aunque ya hayan salido las estrellas, de la misma manera está permitido beber del vino (Shulján Aruj 299:4).

Hay quienes opinan que dado que no siempre se recita el «zimún» con una copa de vino, ésta no se considera una continuación de la comida y no se puede beber hasta recitada la Havdalá (Maguén Abraham, Mishná Berurá 299:14). Quienes actúan de esta manera guardan la copa de vino hasta después del servicio de Arvit y la emplean para el recitado de la Havdalá. Cuando en la tercera comida de Shabat están presentes un novio y una novia, que posteriormente se han de recitarlas siete bendiciones nupciales con una copa de vino y de todas maneras se bendice sobre éste, el oficiante («mezamén«) y los novios han de beber del mismo.

Una vez que llegó la hora de conclusión del Shabat está permitido recitar la Havdalá antes de rezar Arvit (Maguén Abraham 489:7, Mishná Berurá 18). Luego, en el rezo de Arvit se recita «Atá Jonantanu«. Quien recita la Havdalá debe recordar no beber un «reviit» de vino pues de hacerlo se le considera ebrio y solo una vez pasado el efecto del alcohol tendrá permitido  rezar (Pninei Halajá Tefilá cap. 5 inciso 11).