04- La bebida del país.

El precepto de la Havdalá se cumple excelentemente con vino que es la principal bebida porque nutre y alegra. Cuando nos alegramos con vino por causa de un precepto, éste tiene la virtud de que saca a relucir la mejor interioridad del Pueblo de Israel. Nuestros sabios dijeron (Talmud Babilonio Tratado de Shvuot 18(B)) que quien recita la Havdalá con vino es bendecido con hijos varones.

Cuando no se cuenta con vino se puede recitar la Havdalá con la bebida alcohólica típica del país («Jemar Mediná«) que se suele beber como vino (Shulján Aruj 296:2). Por ejemplo, en muchos países se acostumbra a beber cerveza clara por lo que en todos esos sitios se puede recitar la Havdalá con ésta y en vez de bendecir «Boré Perí Haguefen» se bendice «Shehakol«.

Quien posee vino pero prefiere recitar la Havdalá con la bebida del país hay quien se lo prohíbe (Rabenu Jananel, Rashbám) y hay quienes se lo permiten (Rambám, Sefer Mitzvot Guedolot). En la práctica, quien tiene vino pero prefiere la cerveza, es mejor que recite la Havdalá con vino y si realmente quiere, puede hacerlo con cerveza.

La Vodka y el Arak (Anís) son asimismo consideradas como «bebidas del país» empero, por causa de su alta graduación alcohólica es muy difícil beber «meló logmav» (entre 50 y 55 mililitros). Quien pueda ingerir esa cantidad puede recitar la Havdalá con estas bebidas.

Los juristas discutieron respecto de si es indispensable que la bebida en cuestión, a los efectos de ser considerada bebida del país, debe necesariamente contener alcohol. La opinión más moderada considera que toda bebida con la que se puede honrar a visitas importantes o que es bebida en reuniones de camaradería se la puede considerar bebida apta para el recitado de la Havdalá. Según esta idea, la Havdalá se puede recitar con te, café, cerveza oscura (malta), jugo de naranja o manzana natural. Empero, según esta opinión no se debe recitar la Havdalá sobre un refresco endulzado, como por ejemplo, una gaseosa o bebidas cola ya que éstas no son bebidas importantes sino bebidas comúnmente empleadas para mitigar la sed. Hay juristas que permiten también recitar la Havdalá con estos refrescos ya que se puede honrar con ellos a visitas importantes.

De acuerdo a la opinión más estricta, sólo se consideran «bebidas del país» a las que contienen alcohol pues son las que se beben en reuniones sociales y de camaradería. Según esta idea, todas las demás bebidas no son suficientemente importantes y por lo tanto no se recita con ellas la Havdalá. Por lo tanto, de acuerdo a esta opinión se puede recitar la Havdalá con cerveza clara u otras bebidas alcohólicas empero no  con café, cerveza oscura (malta) o jugo natural.

En la práctica se debe recitar con una bebida alcohólica y solo en caso de que no sea posible conseguir una se puede, a posteriori, emplear bebidas importantes que carecen de alcohol.

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