08. Necesidades fisiológicas durante el rezo.

https://ph.yhb.org.il/es/02-05-08/

Dijeron nuestros sabios: quien tiene necesidades fisiológicas tanto mayores (defecar) como menores (orinar) no habrá de rezar (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 23(A)). Esto obedece a dos razones: a) La necesidad de evacuar puede distraer (Rambám); 2) No corresponde presentarse a rezar ante D´s con el cuerpo sucio del excremento que contiene (Hagahot Maimoniot). En caso de duda, nuestros sabios indicaron que, a priori, hay que revisar si se tiene alguna necesidad fisiológica antes de empezar a rezar (Tratado de Berajot 16(A)). Nuestros sabios basaron sus palabras en el versículo (Amos 4:12): «Prepárate para encontrarte con tu Dios, oh Israel», además está escrito (Eclesiastés 4:17): «Pon atención a tu pie cuando entres a la Casa de D´s», entendiéndose que refiere a cuidarse de no tener necesidades fisiológicas durante el rezo.

Existen dos niveles de necesidad fisiológica: a) Gran necesidad, al punto de que la persona no puede aguantar el periodo de tiempo que lleva caminar una «parsá» (unos 72 minutos), b) Cuando la persona tiene una gran necesidad fisiológica, pero puede esperar más de setenta y dos minutos para hacer sus necesidades.

Si la persona comenzó a rezar cuando sentía necesidades fisiológicas mayores y no puede esperar setenta y dos minutos, su rezo es considerado una abominación y no cumplió con su deber, por lo que debe volver a rezar luego de que evacúe. Quien rezó cuando sentía necesidades fisiológicas menores al punto de que no podía esperar setenta y dos minutos, si bien es claro que no procedió correctamente, los juristas de las últimas generaciones (ajaronim) discutieron respecto de si su rezo es  considerado o no una abominación. Dado que no se ha podido definir esta discusión, no es obligatorio volver a rezar luego de orinar, empero es bueno hacerlo a modo de rezo voluntario o «nedavá» (ver Beur Halajá 92:1 וצריך לחזור).

 

Sin embargo, si la persona que rezó podía aguantar sin ir al baño setenta y dos minutos, dado que su necesidad no era tan apremiante, su plegaria es considerada aceptable. De todas maneras, quien tiene necesidades fisiológicas, aunque puede esperar setenta y dos minutos, a priori no habrá de rezar aunque esto le signifique perderse el servicio público. Mejor es que vaya al baño y luego rece individualmente. Empero si por ir al baño se le ha de pasar el tiempo del servicio en cuestión, será mejor que rece para no perder completamente la plegaria pública (Shulján Aruj 92:1, Mishná Berurá 92:5).

El parámetro de medida para saber si la persona puede o no esperar setenta y dos minutos es ella misma. Si antes del rezo la persona pensó que podía aguantarse ese lapso de tiempo, y tras el servicio se da cuenta de que estaba equivocado y no podía, dado que en el momento de empezar a orar pensó que podía, su rezo es aceptado (Beur Halajá 92:1, שיעור פרסה).

Quien tiene la duda respecto de si necesita o no evacuar, o bien tiene una necesidad menor tal como la vimos anteriormente, a priori la persona habrá de revisar si tiene necesidad y aliviarse antes del rezo empero no habrá de perderse por esto el servicio público.

Esta entrada fue publicada en 05. Los preparativos previos al rezo.. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *