07. El orden de los que suben a la lectura.

Nuestros sabios establecieron que con el primer ascenso a la lectura se honre a un cohen, con el segundo a un leví y con el tercero a un israelita. La razón de este decreto es mantener la armonía y la paz entre las personas («mipnei darkei Shalom«) para que no discutan por el honor del primer ascenso. Este decreto estaba destinado a los sábados que es el día en que se reúne la mayor cantidad de judíos en la sinagoga y el temor a las discusiones por los ascensos es mayor (Talmud Babilonio Tratado de Guitín 59(B)). De todas maneras, los sabios medievales escribieron que se debe actuar así también los lunes y jueves y así sentenció la halajá final (Shulján Aruj 135:3). Si no hay un cohen en la sinagoga se llama a un israelita para el primer ascenso y no se llama a un leví tras este (Shulján Aruj 135:6, según Ramá y Beit Iosef se puede llamar primero a un leví y hay quienes opinan que no, ver Mishná Berurá 24, Kaf HaJaím 40).

Si el cohen es del mismo nivel de conocimiento en Torá que el israelita, aunque no mediase el decreto rabínico, debería subir igualmente primero a la Torá por cuanto que está escrito (Vaikrá-Levítico 21:8) «y lo consagrarás (al cohen)». Empero el decreto de nuestros sabios establece que aunque el israelita sea más erudito en la Torá que el cohen, este último ha de subir primero a la lectura para mantener la paz y la armonía entre las personas. Los sabios medievales debatieron respecto de qué hacer en el caso de un cohen lego y un israelita erudito. Según la opinión de Rashbá se debe llamar primero al israelita erudito y en la opinión de Rabí Amram Gaón, Rabí Natronai Gaón y otros sabios medievales se debe dar prioridad al cohen aunque sea lego y así es como se acostumbra en la práctica (Shulján Aruj 135:4).

A veces surge una gran necesidad de agregar una persona más que suba a la lectura de la Torá, como por ejemplo cuando un lunes llegan a la sinagoga dos novios israelitas y como los primeros dos ascensos están reservados para el cohen y el leví, resulta que de no agregar un ascenso uno de los novios quedaría excluido de la lectura. Según la opinión de Ramá se puede agregar un ascenso, empero en la práctica se sentenció que no se puede exceder de tres (Shulján Aruj 135:1, Mishná Berurá 3). La solución puede ser pedirle al cohen que salga de la sinagoga durante la lectura de la Torá, entonces se hace subir a un israelita primero y así cabe hacer subir a los dos novios (ver Iabía Omer VIII 23).