04. ¿Qué hacer en la práctica en lo referente a un jametz que vuelve a tornarse activo (“jozer venior”)?

https://ph.yhb.org.il/es/04-07-04/

En la práctica, son muchos los juristas que sentenciaron que el jametz anulado en sesenta partes antes de Pesaj no vuelve a tornarse activo una vez comenzada la fiesta, por lo que la mezcla en cuestión se puede comer. Esto obedece a que según la Torá, el jametz se anula en sesenta también dentro de la fiesta y los sabios son quienes adoptaron una actitud más estricta y lo prohibieron, aunque sea en una cantidad ínfima, por lo que resulta que la discusión respecto de si el jametz vuelve o no a tornarse activo es de índole rabínica y en caso de duda en una norma de este origen se acostumbra a adoptar la actitud más flexible («Halajá ke-mekél»). Esta es la práctica aceptada entre la mayoría de los judíos sefaradíes (Shulján Aruj 447:4).

Otros juristas entienden que si el jametz que se anuló en sesenta antes de Pesaj se encontraba en estado húmedo, se adopta la actitud de los juristas flexibles que entienden que este no volverá a tornarse activo, pero si estaba seco la halajá es conforme a la opinión estricta que entiende que el jametz vuelve a tornarse activo. Por ejemplo, si cae una gota de cerveza en otra bebida, dado que la gota se fusionó y perdió su carácter distintivo, una vez que fue anulada en sesenta ya no volverá a tornarse jametz activo y no transformará la mezcla en no apta para su consumo en Pesaj. Pero si el jametz estaba seco, vuelve a tornarse activo. Por ejemplo, una migaja de jametz que cayó en una comida, dado que aún mantiene su condición de tal y no se fusionó por completo en el alimento sobre el cual cayó, continúa teniendo cierta importancia y por ello cuando comience la fiesta volverá a tornarse activa y transformará en no apta para su consumo a toda la mezcla resultante (Shulján Aruj y Ramá 447:4, según Terumat HaDeshen). Esta es la práctica de los judíos ashkenazíes y algunos de los sefaradíes.

En el caso de la harina, en virtud de lo diminuto de sus partículas, se la considera como una mezcla húmeda, pues el principal criterio según el cual los productos se clasifican como húmedos o secos es en razón de la capacidad del ingrediente prohibido de fusionarse por completo en el producto permitido, o sea, los húmedos se fusionan fácilmente y los secos se mantienen tal cual sin modificarse. Si la harina es considerada húmeda no es entonces necesario revisar cada grano de trigo a ser molido para la elaboración de la matzá ya que una vez que está molida, la harina resultante de los granos leudados se anulará y se fusionará absolutamente con la harina restante, y aún cuando llegue Pesaj no volverá a tornarse activa (Shulján Aruj y Ramá 453:3).

Hay juristas que dicen que debido a este principio conviene hornear las matzot antes de Pesaj, para que si algo de la masa leudara durante el amasado se fusione con el resto y se anule en sesenta antes de que comience la fiesta y luego ya no volverá a tornarse activo durante esta. Lo mismo ocurre con las matzot que se elaboran industrialmente, a veces durante el amasado partículas diminutas de harina pueden quedar atrapadas entre los engranajes de la máquina permaneciendo un lapso durante el cual pueden fermentar, y luego vuelven a caer en la masa. Dado que las partículas de harina que leudaron se fusionan por completo en el resto de la masa, se trata de una mezcla húmeda en la cual una vez que el jametz se ha anulado en sesenta antes de Pesaj ya no vuelven a tornarse activas (“jozer venior”).

Todas estas consideraciones se hacen a posteriori, empero a priori, las matzot se elaboran con harina sobre la que no pende duda alguna de leudo y quienes son más estrictos tienen el cuidado de comer todos los días de Pesaj matzot supervisadas desde el momento de la siega del trigo (“matzot shemurot mishaat haketzirá”), la cual es apta incluso para los juristas más estrictos que consideran que el jametz vuelve a ser activo en una mezcla de dos componentes húmedos (adelante 12:5,5).

Esta entrada fue publicada en 07. Mezclas que contienen jametz. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *