03. El ayuno de los primogénitos

Los primogénitos judíos acostumbran ayunar en víspera de Pesaj en recuerdo del milagro del que fueron beneficiados en Egipto cuando todos los primogénitos egipcios fueron muertos y los israelitas sobrevivieron.

A los efectos de aclarar el significado de la décima plaga con la que fue azotado Egipto es necesario explicar que todo primogénito, amén de ser el mayor de los hermanos, encierra en su interior una expresión de originalidad pues al nacer una nueva generación en la familia comenzó a manifestarse. Por lo tanto, sobre el primogénito recae una gran responsabilidad. Si opta por el camino del bien ha de revelar la raíz de lo novedoso, el más importante de los fundamentos que es la fe en el Creador del mundo y sus hermanos irán en pos suyo. En caso de elegir el mal camino negará la Divinidad ensoberbeciéndose al pensar que su persona es la más grande e importante, dedicándose a ensalzar su honor y satisfacer sus bajas pasiones. Este fue el gran pecado de los egipcios que se creían dueños del mundo y negaron a HaShem, y cuando se les ordenó que liberen a los hijos de Israel para que puedan servir a su D´s y recibir la Torá se obstinaron en retenerles y no les permitieron salir. El Faraón, que a su vez era primogénito, fue quien lideró la altivez y la herejía egipcias. El primer día de Pesaj posee también un aspecto de ´primogenitura´, pues es el primer día en el cual D´s comienza a revelarse en el mundo. Hasta ese entonces ocurrieron milagros personales a personas determinadas y desde entonces HaShem comenzó a manifestarse por medio de una nación entera, el pueblo de Israel.  Cuando llegó el gran día destinado a revelar el fundamento de la fe en el mundo en las cortes celestiales surgió una gran acusación contra los primogénitos egipcios que negaron a HaShem, se empecinaron e impidieron la revelación de la Luz Divina por medio del pueblo de Israel. Al iniciarse la Revelación Divina, a la medianoche, fueron castigados y diezmados. Entonces, los primogénitos israelitas que expresaban su fe en D´s mediante el sacrificio de un cordero que era un dios del panteón egipcio y la posterior unción de la sangre del animal en los postes y los dinteles de las puertas con gran entrega y sacrificio, se salvaron y fueron consagrados.

Cada año tenemos el privilegio de poder revivir esta noche especial que es la del Seder de Pesaj en la cual se manifiesta la raíz misma de la fe. Empero, al ir anocheciendo surge y va tomando fuerza una acusación en las cortes celestiales contra los primogénitos y se exige saber si están realmente conectados a la Torá, a sus preceptos y si revelan el Nombre Sagrado de D´s como corresponde. Por ello, en virtud de esta revisión celestial los primogénitos judíos acostumbran ayunar y retornar a D´s en la víspera de Pesaj.

Este es el más leve de los ayunos existentes pues todos los demás fueron establecidos por los sabios, mientras que este es una costumbre que muchos primogénitos llevaron a la práctica, pero nunca fue establecido por nuestros maestros como norma obligatoria y por esta razón su gravedad suele ser más leve. Por ejemplo, quien sufre de dolor de cabeza o de ojos, aunque no se lo considere enfermo está exento del ayuno de los primogénitos mientras que en esa circunstancia está obligado a cumplir con los demás ayunos. Asimismo, quien teme que en caso de ayunar no podrá cumplir adecuadamente los preceptos específicos de la noche del Seder como ingerir matzá y relatar la salida de Egipto – es mejor que no ayune. Además, se acostumbra que todo aquel que participa en ese día de una comida de mitzvá está exento de ayunar (Birjei Iosef 470, Mishná Berurá 470:2:10).

Esta entrada fue publicada en 13. Reglas referentes a la víspera de Pesaj y sus costumbres. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *