15 – Carne y vino en Shabat Jazón y en un Banquete de Mitzvá.

En el sábado previo al nueve de Av, Shabat Jazón, se ingieren carne y vino al igual que en todos los sábados del año ya que aunque el mismo 9 de Av cayese en Shabat el ayuno se postergaría para el domingo por cuanto que no hay duelo o luto en este sagrado día (Shulján Aruj 552:10).

Asimismo está permitido probar los guisados cárnicos que se preparan para Shabat Jazón durante su preparación a los efectos de revisar si es necesario agregar algún ingrediente ya que esta degustación no se considera placentera sino preparación para el disfrute sabático.

Está también permitida la ingestión de carne y vino en banquetes de mitzvá tales como luego de una circuncisión, rescate de un primogénito o conclusión del estudio de un tratado del Talmud. Está permitido ingerir carne o vino en el banquete de una Bar Mitzvá a condición de que se lleve a cabo el mismo día del cumpleaños (ver antes inciso 3).

Las tradiciones se diferencian en la cuestión de cuántos convidados está permitido invitar a estas comidas festivas. Hay quienes opinan que durante los “Nueve Días” es necesario restringir el número de convidados a un mínimo que es un quórum de diez personas (minián) además de la familia que invita. Otros opinan que se puede invitar en los “Nueve Días” a todas aquellas personas que serían invitadas en caso de que el banquete de mitzvá se celebrase en otra fecha. Según el Ramá (Rabí Moshé Isserles (N. de T.)) en los “Nueve Días” se invita a los mismos que se invitaría en otra fecha pero en la semana en que cae el 9 de Av se limita a diez el número de convidados, amén de la familia que invita. La aplicación práctica de esta premisa se adapta a la circunstancia y la necesidad.

Los sabios de las últimas generaciones (Ajaronim) escribieron que no se deben planificar finalizaciones de estudio de Tratados del Talmud para estos “Nueve Días” a los efectos de permitir la ingestión de carne y vino pues de hacerse se estaría anulando voluntariamente el duelo por la destrucción del Templo. Únicamente quien termina un Tratado en estos días, de acuerdo al orden rutinario de su estudio, y acostumbra siempre a hacer un banquete de mitzvá el mismo día que culmina, puede llevarlo a cabo en los “Nueve Días” (Mishná Berurá 551:63).

Quien acostumbra todos los días del año a recitar la bendición de gracias por los alimentos (Birkat Hamazón) y al finalizar bendecir sobre el vino, debe privarse de hacerlo en estos “Nueve Días” (Ramá 551:10, Kaf HaJaím 152).

Algunos acostumbran a realizar una comida la noche anterior a la circuncisión, mas al no tratarse de un banquete de mitzvá queda prohibido servir carne o vino.

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