06) La versión de las bendiciones

Los miembros de la Gran Asamblea y su líder Ezra HaSofer, establecieron la redacción de las bendiciones y de los rezos (Talmud Babilonio Tratado de Berajot 33(A)). Empero, el precepto de recitar «Birkat HaMazón» se fundamenta en la Torá y lo principal de sus bendiciones fue redactado por Moshé, Iehoshúa Bin Nún, el Rey David y el Rey Shelomó tal como se explicará posteriormente (4:1). Sin embargo, la redacción final y definitiva lleva el sello de los miembros de la Gran Asamblea o «Kneset HaGuedolá» (Sefer HaJinuj 430).

Nuestros sabios establecieron tres tipos de bendiciones: a) Bendiciones por el disfrute o «Birkot Hanehenín», que son alabanzas por el placer que obtiene el ser humano en el mundo del Creador y el presente libro está principalmente dedicado a estas. b) Bendiciones por el cumplimiento de preceptos, que tienen por cometido enfocar la atención de la persona en el mandamiento que está a punto de cumplir. c) Bendiciones de agradecimiento y alabanza, como por ejemplo, las bendiciones matinales o las que se recitan ante la observación de determinados fenómenos (adelante capítulo 15). Existen también bendiciones de alabanza que incluyen un pedido, como por ejemplo, en el caso de las bendiciones de la Amidá (Rambám Hiljot Berajot 1:4).

No se debe modificar la redacción de las bendiciones y en caso de haberlo hecho, omitiendo por ejemplo la palabra Baruj, o no habiendo mencionado el Nombre Divino (Ad-onai o Eloh-einu) o Su soberanía (Melej Haolám), u omitiendo lo principal del contenido de la bendición – no cumplió con el deber (Shulján Aruj 214:1 y como se explica más adelante 12:6).

Quien recita la bendición traducida a otra lengua cumple con su deber (Shulján Aruj 185:1). De todas maneras, a priori todas las bendiciones deben recitarse en hebreo, que es la lengua sagrada y es aquella en la cual nuestros sabios las redactaron (Mishná Berurá 185:1). Quien no comprende hebreo puede a priori, mientras no haya aprendido el idioma, recitar la bendición traducida (ver Pninei Halajá Tefilá 17:8).

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