10) Reglas para hacer cumplir a otros con su obligación mediante el recitado de una bendición

En el caso de dos personas que comieron juntas, una puede recitar la bendición en voz alta y su compañero responder Amén y de esa forma cumplir con su deber, a condición de que quien escucha tenga la intención de cumplir mediante la misma. Y aunque quien oye el recitado de la bendición se haya descuidado y no haya respondido Amén, siempre y cuando haya tenido la intención de cumplir con su deber mediante la escucha- cumplió (Shulján Aruj 213:2-3, adelante 3:4 y 12:7).

Empero, es necesario saber que existe una diferencia fundamental entre las bendiciones del disfrute y las del cumplimiento de un precepto. En el caso de las bendiciones por el cumplimiento de un precepto, es posible que uno recite por su compañero, aunque él mismo no precise hacerlo. Por ejemplo, en el caso de una persona que se coloca los tefilín y no sabe recitar las bendiciones correspondientes, su amigo podrá recitar las mismas en su lugar aunque él mismo no se los coloque y de ese modo se aplica la regla a todos los preceptos. El motivo de esta norma es que todos los judíos somos responsables los unos por los otros, y cada judío es partícipe del precepto que cumple otro judío y por ello puede recitar la bendición en su lugar.

Empero, en el caso de las bendiciones del disfrute que recitamos por alimentos o bebidas, se trata de bendiciones opcionales, y quien disfruta debe bendecir por sí y quien no disfruta no está conectado a la ingestión efectuada por su compañero por lo que no puede recitar la bendición en su lugar. Por lo tanto, quien no come pan no puede recitar la bendición de «Hamotzí» por su compañero, y aunque éste último no sepa bendecir, no es posible hacerlo en su lugar, sino que debe decir la bendición lentamente para que su amigo pueda repetirla tras él palabra por palabra y así cumplir con su deber (Talmud Babilonio Tratado de Rosh HaShaná 29(B), Shulján Aruj 213:2).

A veces la bendición por el disfrute es también una bendición por el cumplimiento de un precepto como por ejemplo, en el caso del vino en el Kidush y la Havdalá de Shabat y Yom Tov. En ese caso, hablamos de Birkat haMitzvot – bendición por un precepto -, que rige sobre la ingesta de este vino y la normativa que se aplica es la de las bendiciones por el cumplimiento de un precepto. Por lo tanto, también quien no habrá de beber del vino podrá recitar la bendición por el vino del Kidush en lugar de quien habrá   de beberlo (Shulján Aruj 167:19-20).

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