01 – El precepto de ayunar.

Es precepto positivo afligirse en Yom Kipur, tal como está escrito (Vaikrá-Levítico 16:29): «Y esta será ley eterna para vosotros: el día diez del mes séptimo afligiréis vuestras almas». El precepto de la aflicción se cumple, principalmente, mediante la abstención de comer y beber por ser  fundamentales para la existencia humana. Por lo tanto, solamente quien quiebra el ayuno voluntariamente es pasible de la pena de «Caret» y si lo hace involuntariamente está obligado a ofrendar un sacrificio de «Jatát».

De todas maneras, el precepto de afligirse incluye otras cuatro prohibiciones que producen privación. Conjuntamente con la prohibición de comer y beber, las prohibiciones suman cinco: a) Comer y beber, b) Lavarse o bañarse, c) Untarse cremas, d) Calzar calzado de cuero, e) Mantener relaciones sexuales (Mishná Tratado de Yomá 73(B)).

El precepto de la aflicción no implica llevar a  cabo acciones dolorosas como sentarse a mediodía bajo el sol, sino que se trata de abstenerse de aquellas prácticas cuya suspensión causan penuria (Talmud Babilonio Tratado de Yomá 74(B), 76(B)-77(B)). Esto se fundamenta en  lo escrito en el libro de Vaikrá (23:32): «Será día de estricto descanso (cesación) y ayunaréis (os afligiréis)». De esto, nuestros sabios aprendieron que se trata de un día en el cual se cesa de comer y beber, día en el cual se cesa de aquellas cosas que dejan sin efecto la aflicción (ídem Yomá 74(A)). Además, nuestros sabios aprendieron del hecho que el precepto de la aflicción figura cinco veces en la Torá, que es menester abstenerse de las cinco acciones antes mencionadas (ídem 76(A)).

Los juristas debatieron respecto del exacto alcance de la gravedad de las cuatro aflicciones suplementarias. Hay quienes opinan que, por cuanto que no está explícitamente escrito que la prohibición es comer y beber sino que está escrito genéricamente «afligiréis vuestras almas», la prohibición de la Torá incluye las cinco aflicciones tal como los sabios las dedujeron de los diferentes versículos. Según la opinión mayoritaria de los juristas, la Torá únicamente prohíbe comer y beber que son la principal aflicción. De todas maneras, como en la Torá no figura explícitamente que el precepto consiste en abstenerse de comer y beber  sino que habla de que el precepto es afligirse, se deduce que la aflicción debe manifestarse de otras formas, y por esto nuestros sabios prohibieron las cuatro acciones suplementarias.

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