02 – Lavado y baño.

En Yom Kipur está prohibido todo tipo de baño o lavado placentero tanto sea con agua caliente como fría, y está prohibido lavar el cuerpo aunque sólo sea parcialmente, incluso introducir un dedo en el agua. Sin embargo, en el caso de quien se ensució con lodo o con materia fecal o si sangró por la nariz, puede lavar el sitio en cuestión ya que el objetivo del lavado es quitar la suciedad y no la obtención de placer. Al cambiársele el pañal al bebé, se lava tanto el sitio sucio como las manos con jabón a los efectos de higienizar. Si bien en todo lavado que tiene por objetivo quitar suciedad hay un elemento de placer, dado que la intención principal de la acción es la higiene – no se le considera acción placentera (Shulján Aruj Oraj Jaím 613:1).

Asimismo, a la hora de preparar comida para un niño, está permitido lavar tanto los alimentos como las manos, ya que no se trata de una acción destinada a la obtención de placer.

En el caso de quien sudó cuantiosamente al punto de que le molesta mucho, tiene permitido lavar el sitio transpirado ya que no se trata de una acción orientada a la obtención de placer (Mishná Berurá 613:2, Sha´ar Hatziún 4).

En el caso de quien es sumamente sensible y no logra concentrarse si no se lava la cara por la mañana podrá hacerlo con agua, y si puede abstenerse de hacerlo será bendecido. En el caso de quien se le acumularon lagañas en los ojos y no las logra quitar sin agua, puede hacerlo con un poco del líquido elemento (Shulján Aruj Ramá 613:4, Mishná Berurá 9).

No se debe enjuagar la boca en Yom Kipur ya que está prohibido lavarse y además se teme que durante el enjuague se pueda tragar agua. Quien sabe que su boca despide mal aliento y aunque esto le cause gran malestar, no podrá enjuagarla. En este caso, recomendamos cepillar la boca con un cepillo seco.

Una novia que está dentro de los primeros treinta días desde su casamiento, y teme que de no lavarse la cara su marido pueda impresionarse mal de ella, podrá hacerlo ya que no se trata de una acción orientada a la obtención de placer sino a no desagradar a su esposo.

Se permite tomar una toalla levemente húmeda, como, por ejemplo, una toalla con la que se secaron las manos, y pasarla sobre los ojos y el rostro para limpiarlos y refrescarlos ya que con esta poca humedad no se trasgrede la prohibición de lavar. Esto, siempre y cuando la toalla no esté tan mojada que pueda humectar las manos en tal medida que estas a su vez mojen todo aquello que toquen (Shulján Aruj 613:9). Normalmente, las toallitas húmedas tienen este grado de humedad por lo que está prohibido usarlas en Kipur para refrescarse. Empero, se permite usarlas para limpiar o higienizar. En caso de que las toallitas se hayan secado y no mojen las manos al grado que estas mojen aquello que tocan, se las puede emplear para refrescarse un poco.

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