15 – Encendido de las velas de Januca en lugares públicos.

https://ph.yhb.org.il/es/05-12-15/

Muchos acostumbran a difundir el milagro, encendiendo velas en cada sitio donde se reúnen personas, como por ejemplo en una boda, Bar Mitzvá o reuniones con motivo de Januca o conferencias alusivas. La pregunta que surge es si se puede recitar las bendiciones en este tipo de eventos.

Según muchos de los rabinos de nuestra generación, no se deben recitar las bendiciones en estas circunstancias, pues la costumbre de encender en público y bendecir es en la sinagoga, y en nuestros días no tenemos la autoridad de innovar costumbres en esta materia, y por lo tanto quien recita la bendición pronuncia una bendición en vano. Además, parecería que la tradición de encender en la sinagoga está vinculada al hecho de que el milagro de la menorá fue en el Templo, y hoy la sinagoga actúa en carácter de “Santuario en miniatura”. Empero en otros sitios se deben omitir las bendiciones durante el encendido.

Sin embargo, según la opinión de algunos juristas, está permitido encender velas y recitar las bendiciones en todo sitio donde se reúna público, ya que el motivo por el cual se enciende en la sinagoga es el de publicitar el milagro. Por lo tanto deben encenderse las velas recitando las bendiciones correspondientes en todo sitio donde hayan aglomeraciones. Lo mejor es rezar en el sitio del encendido los servicios de Minjá y Arvit, o incluso sólo este último y entonces éste lar es considerado sinagoga y el encendido se hará con el recitado de las bendiciones conforme a la tradición.

En la práctica quien quiera apoyarse en quienes opinan que se puede encender y recitar las bendiciones puede hacerlo. Además, si en esa reunión hay judíos no observantes que quizás no encendieron velas en sus hogares el encendido público les recuerda el milagro y les enseña el modo correcto de cumplir el precepto. De ser posible es bueno invitar a alguien no observante a que encienda y recite las bendiciones y de esa manera se adhiera a la fe, la Torá y los preceptos que pertenecen a todo el pueblo de Israel, tanto observantes como seculares.

Esta entrada fue publicada en 12 - El encendido de las velas de Januca.. Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.