14 – Encendido en la sinagoga.

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Se acostumbró a encender velas en la sinagoga y recitar todas las bendiciones correspondientes tal como en el hogar. Si bien, según lo dispuesto por nuestros sabios, la obligación del encendido es en la casa únicamente, se acostumbró encender también en la sinagoga, para difundir el milagro aún más. Se acostumbra a colocar las velas en la pared sur de la sinagoga, recreando la ubicación de la menorá en el Templo. Nadie cumple con el precepto de encender las velas de Januca con el encendido de la sinagoga, ni siquiera quien las encendió para el público recitando todas las bendiciones, por lo que debe ir a su casa y volver a encender velas, recitando nuevamente las bendiciones correspondientes (Shulján Aruj 671:7).

Se acostumbra a encender las velas en la sinagoga entre los servicios de Minjá y Arvit, pues es el momento de mayor concurrencia y el milagro se publicita mejor y además una vez terminado el servicio de Arvit, las personas están apresuradas en retornar a sus hogares para encender las velas.

En una sinagoga donde se rece Arvit mucho tiempo después de la salida de las estrellas, se deben encender las velas antes del servicio.

En la víspera de Shabat, en muchos sitios se acostumbra a rezar Minjá contiguo a la puesta del sol, por lo que no hay posibilidad de encender las velas después del servicio pues ya se tiene que recibir el Shabat y por lo tanto se han de encender las velas antes de Minjá.

En las sinagogas donde se acostumbre a rezar el servicio de Minjá del viernes bastante antes de la puesta del sol, se pueden encender las velas después de este servicio. En ese caso hay que cuidar de culminar el encendido por l menos cinco minutos antes de la puesta del sol, para poder recibir el Shabat antes del atardecer y de esa manera cumplir con el precepto de agregar tiempo profano al Shabat (Mishná Berurá 671:47). El sábado por la noche al concluir el Shabat, se encienden las velas después del servicio de Arvit, pues antes del rezo no salió aun el Shabat.

El motivo por el cual se encienden velas de Januca en la sinagoga, es el de difundir el milagro, por lo que es necesario que estén presentes por lo menos diez feligreses. En caso de que aún no se hayan reunido este número y no se puede posponer el encendido porque se trata por ejemplo de víspera de Shabat, hay quienes opinan que, como de hecho, más tarde habrá quórum en la sinagoga, se puede encender las velas con el recitado correspondiente de bendiciones (Maguén Abraham, Mishná Berurá 671:47 y Beur Halajá en el lugar). Hay quien opina que en ese caso se enciendan las velas sin recitar las bendiciones (Mor uKtziá, Kaf HaJaím 671:72).

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