7 – Las velas.

Todos los aceites y todas las mechas son aptos para el encendido de las velas de Januca, incluídos aquellos que se descartan para el encendido de velas de Shabat. Esto se debe a que en el caso de las velas de Shabat, que tienen por objetivo iluminar el hogar, algunos aceites o mechas se prohíben por temor a que den una luz muy tenue que lleve a las personas a mover las velas para mejorar su iluminación y así profanar el Shabat. Pero en el caso de las velas de Januca no tenemos derecho a sacar provecho de las mismas, por lo que cualquier aceite y cualquier mecha que logren mantenerse encendidos por media hora son aptos para el cumplimiento del precepto.

Cuanto más y mejor ilumine la vela, mayor es la excelencia en el cumplimiento del precepto, pues el milagro se publicita más. Es así que muchos acostumbran a encender velas de sebo o parafina que dan una luz fuerte y bonita, mientras que muchos de los sabios de las últimas generaciones sostienen que es aún mejor encender velas con aceite de oliva, ya que su luz es diáfana y además recuerda el milagro del aceite.

Las velas de Januca precisan de material ígneo que asegure que se mantengan encendidas media hora ya que los sabios dispusieron que deban arder desde el final de la puesta del sol hasta que la gente deja de caminar por el mercado, y este lapso se calcula que es de una media hora. También cuando se encienden velas dentro de la casa, éstas deben arder por media hora y quien dispone de poco aceite o velas pequeñas que alcanzan para que ardan menos tiempo habrá de encenderlas sin recitar las bendiciones.

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