03- Los dos panes y su corte.

Es precepto que hayan dos panes en la mesa de Shabat, en recuerdo de la doble porción de maná que recolectaban nuestros ancestros los viernes en el desierto y que les alcanzaba para ese día y para el Shabat. Los sabios llamaron a esta doble porción «Lejem Mishné«, (Tratado de Shabat 117(B)) y este el nombre que reciben las dos «jalot» sobre las que recitamos «Hamotzí» en Shabat. Vemos que el Shabat tiene un carácter dual: sus dos preceptos son «Recordarás» y «Cuidarás», la ofrenda sabática en el Templo estaba compuesta de dos corderos sin defecto, el castigo por su profanación es doble y la recompensa por su observancia es doble también. El pan sobre el que recitamos «Hamotzí» en Shabat es doble para así expresar la grandeza del día cuya virtud es doble (de acuerdo al Yalkut Shimoní Beshalaj 247 y 261).

El precepto indica que quien recita la bendición del pan debe tomar con sus dos manos ambas Jalot;  empero, alcanza con que corte sólo una pues al tomar las dos durante el recitado ya cumplió con el deber del «Lejem Mishné«. Esta es la opinión del Rambám, de Rashi y así fue definido en el Shulján Aruj (274:1). Hay quienes opinan que es preceptivo trozar ambas «jalot» y así acostumbraban a hacerlo el Shlá y el Gaón de Vilna. Quienes así quieran proceder, que preparen «Jalot» pequeñas para poder terminarlas durante la comida. La costumbre más extendida es trozar, obligatoriamente, una sola «jalá».

Hay diferentes tradiciones respecto del orden en el cual las «jalot» deben ser colocadas al momento de recitar «Hamotzí». Hay quienes acostumbran a colocar una encima de la otra y trozan o cortan la  inferior (Shulján Aruj 274:1). Otros acostumbran a trozar la superior (Arí Z´´l). Otros acostumbran a trozar por la noche la inferior y por la mañana la superior (Ramá allí). Quien ha de trozar la jalá inferior es menester que la acerque hacia sí durante el recitado de la bendición (Mishná Berurá 274:5). Hay quienes siguen las tradiciones del Arizal que colocan sobre la mesa doce Jalot pequeñas en cada comida (Kaf HaJaím 262:2).

A priori es necesario que las jalot  estén completas y enteras, por lo que es menester no quitarle las etiquetas (que pueden traer pegadas) de la panadería antes de recitar la bendición para no alterar su completitud. Cuando se carece de panes enteros se debe de escoger el más completo. En caso de necesidad se puede considerar como «Lejem Mishné» un pan congelado (Shmirat Shabat Kehiljatá 55:12). Cuando se carece de un pan entero pero se tiene a mano dos bolsas completas de pan rebanado, a posteriori se puede recitar con estas «Hamotzí» pues hay quienes opinan que el pan se encuentra en su totalidad y la bolsa lo mantiene junto, por lo que se considera como un pan completo (Meshiv Davar 21). Quien carece de panes enteros y solo tiene pan rebanado, que recite la bendición sobre dos rebanadas (Shmirat Shabat Kehiljatá 55:17).

Durante la tercer comida se deben trozar dos jalot para de esta manera expresar el aspecto doble del Shabat (Shulján Aruj 291:4). En caso de no haber dos jalot se puede recitar la bendición sobre un sólo pan entero, pues en los días en que caía el maná, para la tercer comida a nuestros ancestros les quedaba una sola porción del celestial alimento (Ramá allí).

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