05 – La aplicación de aceites  y perfumes así como también el untado de cremas y pomadas.

Está permitido aplicar aceite sobre las manos y el cuerpo por placer, como lo hacen comúnmente las personas. Asimismo una mujer tiene permitido aplicar sobre su cuerpo y cabello aceite aromático. Sin embargo, los sabios prohibieron perfumar las vestimentas  pues de esa manera las prendas adquieren y dan aroma, lo cual es algo nuevo que previamente no existía y similar a la realización de una labor (Talmud Babilonio Tratado de Beitzá 23(A), Beit Iosef y Ramá 511:4). Sin embargo, se permite perfumar el cuerpo y el cabello, ya que el aroma es secundario respecto a estos y no se considera que se esté generando algo nuevo.

Si bien está permitido masajear el cuerpo con aceite, se prohíbe aplicar una crema para evitar la prohibición de «untar» («Memareaj«) que se deriva de la labor de «alisar» («Memajek«) (ver adelante 18:6). El objetivo de la labor de «alisar» es la de aplicar el producto en cuestión de manera pareja sobre un cuerpo u objeto a fin de suavizarlo.

Por lo tanto, está prohibido untarse cremas o pomadas sobre la piel ya que al hacerlo se alisa el producto sobre el cutis. No es válido argüir que el objetivo final de la aplicación de la crema es que esta se absorba en el cuerpo y no extenderla de modo parejo sobre él. Aún cuando se desea que el producto se absorba en la piel estamos interesados en que algo del producto se mantenga en la superficie cutánea para obtener también un efecto suavizante; y por ende estamos ante la prohibición de «untar». En cambio, si la crema es líquida y al verterla sobre una superficie se esparce sobre la misma, no estamos ante la prohibición de «untar» y se la puede aplicar sobre el cuerpo.

Se puede aplicar sobre el cuerpo un líquido repelente de mosquitos, empero, si el producto en cuestión es sólido, no se lo podrá esparcir sobre el cuerpo por tratarse de la prohibición de «untar».

Quien sufre de dolores no puede aplicar sobre su cuerpo un aceite medicinal, y una persona sana tampoco puede hacerlo por placer, ya que nuestros sabios decretaron que en Shabat no se lleven a cabo prácticas médicas. Sin embargo, si los dolores provocan un sufrimiento de importancia, se permite aplicar sobre el cuerpo aceite medicinal. Si se trata de un aceite que personas sanas también utilizan, dado que no se percibe como acción médica lo puede emplear también quien padece de dolores (Shulján Aruj 327:1, adelante 28:4-5). La normativa referente a masajes, tanto  profesionales como amateurs, se explicará más adelante (28:13).

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