09 – Nadar y sumergirse en la «Mikvé» en Shabat.

Los sabios prohibieron nadar en Shabat no sea que en virtud de ello las personas terminen construyendo botes. Todo aquel que despega sus pies del fondo del agua y flota se considera que nada, empero si no lo hace, entra en la categoría de quien toma un baño y esto se permite (Talmud Babilonio Tratado de Beitzá 36(B), ídem Shabat 40(B), Shulján Aruj 339:2). Por la base de la ley, los sabios no prohibieron nadar en una  piscina o alberca bordeada por un muro que detiene el agua y se encuentra dentro de un patio cercado, pues en un caso así no se teme que las personas se aboquen a la construcción de un bote o transporten agua fuera de los límites del «Eruv». De todas maneras, hoy día que nadar se ha transformado en uno de los esparcimientos favoritos de los días de semana, debe prohibirse nadar en una alberca o piscina por tratarse de actividades características de los días hábiles «uvdin de jol«. Además, se teme que tras el chapuzón las personas escurran su traje de baño, y tampoco corresponde perder el tiempo libre de Shabat en recreación sino que debe ser destinado al estudio de la Torá.

Se permite realizar una inmersión en Shabat a los efectos de purificarse. Sin embargo, los sabios prohibieron sumergir utensilios en el día sagrado por cuanto que esta acción se percibe como la reparación de los mismos, ya que tras ésta se permite emplearlos. Se permite realizar una inmersión en la «Mikvé» en Shabat por cuanto que como se puede tomar un baño con agua fría se puede también realizar una inmersión en aras de purificarse, ya que esta acción no se percibe como una reparación o una puesta a punto (Talmud Babilonio Tratado de Beitzá 18(A), Shulján Aruj 326:8). Inclusive, de acuerdo a la usanza ashkenazí que en virtud de ciertos temores se acostumbra a no bañarse con agua fría en Shabat, si se trata de una inmersión o lavado preceptivos no se aplica el criterio riguroso (Ramá Ioré Deá 197:2). Por lo tanto, hombres que acostumbran ir a la «Mikvé» como acto de pietismo («jasidut»), acostumbran a hacerlo también en Shabat.

Los juristas debatieron respecto de si la prohibición rabínica de bañarse en Shabat con agua caliente recae también sobre la inmersión en la «Mikvé». Hay quienes sostienen que los sabios no decretaron la prohibición sobre inmersiones preceptivas por lo que se permite hacerlo si el agua fue climatizada de un modo permitido (Korbán Netanel). Otros opinan que la prohibición rabínica aplica también sobre la inmersión en la «Mikvé», y por lo tanto se prohíbe hacerlo con agua caliente (Nodá Biehudá). Muchos acostumbraron adoptar la opinión más flexible realizando inmersiones con agua climatizada. Aquellos que quieran seguir la opinión más estricta, deben tener cuidado de que la temperatura del agua sea inferior a la corporal, pues según todas las opiniones se permite tomar un baño en Shabat con agua tibia y mucho más si se trata de una inmersión preceptiva.