07 – Lavado de dientes y pasta dentífrica.

Se permite lavar los dientes en Shabat así como también usar enjuague bucal para limpiarlos y evitar el mal aliento. Empero, en el caso de la pasta dentífrica lo correcto es abstenerse de usarla tal como en el caso del jabón (sólido o espeso).

Si bien hay juristas que prohíben cepillarse los dientes en Shabat por temor a que se «escurra» el cepillo, sangren las encías o se quiebre el cepillo, en la práctica la idea más aceptada es que se puede, salvo en caso de que haya certeza en cuanto a que las encías han de sangrar.

Se permite enjuagar el cepillo de dientes en agua tras el aseo dental tal como se hace a diario. Aunque no se tenga la intención de volver a emplear el cepillo en Shabat, el enjuagado no se considera preparativo sabático para la semana ya que se trata de una acción rutinaria que no conlleva esfuerzo alguno. Además, quitar la suciedad del cepillo es una necesidad del Shabat por cuanto que de hallarse sucio produce una sensación de repugnancia (ver Mishná Berurá 667:6, adelante 22:16).

Se permite emplear un escarbadientes (Shulján Aruj 322:4) y cuando se carece de uno se puede usar un fósforo o cerillo. Si bien el fósforo es «Muktzé» por tratarse de un utensilio para labor prohibida, se lo puede mover si es para uso corporal (ver adelante 23:7). De todas maneras, es importante recordar que no se permite afilar el fósforo a los efectos de usarlo como escarbadientes, pues implicaría trasgredir una prohibición de la Torá.

Se permite pegar dientes postizos a encías mediante un polvo dental ya que esta adhesión será por tiempo breve y por lo tanto no implica quebrar una prohibición (Har Tzví, Tzitz Eliezer 15:25, Yalkut Iosef 314:17. A diferencia de Shmirat Shabat Kehiljatá 14:40 que tiene una opinión más estricta).

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