01 – «Arar»

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Esta labor es aquella que prepara el suelo para cultivar diversos vegetales y consiste en realizar surcos u hoyos a los efectos de plantar en estos semillas y retoños. La labor del arado transforma a la tierra en más blanda y desmenuzable lo cual facilita la expansión de sus raíces y la absorción de nutrientes.

Quien empareja la tierra, rellenando hoyos o alisando protuberancias trasgrede la prohibición de «arar» pues de este modo la tierra se ve también ablandada y además, al estar emparejada, es más fácil prepararla para la siembra o la plantación. Asimismo, quien cava un hoyo pequeño trasgrede la prohibición de «arar» pues en este se puede plantar una semilla. De la misma forma, quien limpia una parcela de piedras, o le echa fertilizante, o le arranca malezas y espinas realiza una labor derivada de la labor de «arar»(«toladat joresh»), la cual está prohibida por la Torá ya que esta acción mejora el suelo y lo hace más apto para sembrar o plantar. Todo aquel que realiza cualquier acción destinada a mejorar el suelo para sembrar o plantar trasgrede la prohibición de la Torá (Talmud Babilonio Tratado de Shabat 103(A), Talmud Jerosolimitano 7:2).

Aunque la labor sea realizada sobre un suelo en el cual la persona no tiene intención de sembrar o plantar, dado que realizó una acción que mejora su aptitud para una eventual siembra o plantación, trasgrede la prohibición de «arar» (Eglei Tal Hiljot Joresh, inciso pequeño 16).

Asimismo, se prohíbe cavar un hoyo en la tierra de la maceta por entrar en la definición de la labor de «arar». Tampoco se puede clavar un objeto en la tierra de la maceta pues al hacerlo se genera un orificio apto para la introducción de una semilla (Mishná Berurá 498:91).

Los sabios prohibieron barrer el suelo del patio no sea que se emparejen los hoyos y se trasgreda la prohibición de la Torá. Esto se debe a que si se trata de tierra apta para el cultivo se trasgrede la prohibición de «arar», y si se trata de tierra que funge como piso de patio se trasgrede la prohibición de «construir». Sin embargo, se puede barrer el sector embaldosado del patio.

Está prohibido patear o mover con el pie tierra o arena ya que esto ablanda el suelo y alisa los hoyos. No se debe restregar con el pie saliva que se encuentra sobre el suelo, pero se la puede pisar casualmente con un paso común a los efectos de tapar un poco la vista desagradable, a condición de que no se tenga la intención de esparcirla y alisar hoyos (Shulján Aruj 316:11).

En el caso de quien se le pegó barro a su zapato no lo  podrá frotar sobre el suelo no sea que alise hoyos (Shulján Aruj 302:6). Hay juristas que no temen de esto y lo permiten (Ramá, Turéi Zahav). Quien quiera adoptar la opinión más flexible puede hacerlo, mas a priori, es bueno adoptar la más estricta. Se puede, a priori, restregar los zapatos sobre una superficie metálica dentada («magredet«), baldosas o piedras (Mishná Berurá 302:28, esto se vio arriba 15:2 en las labores referidas a «construir»).

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