01 – La labor de transportar

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La labor de transportar consiste en llevar un objeto del “dominio privado” al “dominio público” y viceversa, así como también cargar un objeto en el “dominio público” más de cuatro codos.

Durante los seis días hábiles la labor del hombre consiste en mejorar y desarrollar el mundo, construir aparatos, herramientas y casas, desarrollar la agricultura a los efectos de proveer de alimento y vestimenta, y la meta principal y más elevada de todas construir tanto el Tabernáculo como el Templo donde reside la Divina Presencia. A pesar de la gran importancia de las labores, se nos ordenó que en Shabat cesemos en su realización  a los efectos de poder contemplar los fundamentos de la fe  y dedicarnos al estudio de la Torá. Mediante esta cesación, nuestra labor durante los seis días de la semana adquiere un significado profundo, que permite al mundo avanzar hacia su reparación y erigir en este un Santuario para el D´s de Israel.

Lo novedoso de la labor de “transportar” radica en que no se considera labor únicamente a una alteración o cambio en el objeto sino también a un cambio sustancial en su ubicación. Vemos que el sitio que ocupa un objeto es de importancia. No hay objeto en el mundo que no posea un lugar en el cual es beneficioso y fuera del cual carece de utilidad. Por ejemplo, allí donde escasea el agua esta es de gran importancia y donde hay excedentes de ella – su valor disminuye. Más aún, en ausencia de un lugar o sitio nada tiene existencia. Por esta razón al Creador le denominamos en hebreo “Makom” (sitio o lugar), pues Él da existencia y espacio al mundo. Nuestros sabios, de bendita memoria, llamaron a los diferentes tipos de espacio o dominios “reshuiot”, derivado de la palabra “reshut” que significa “permiso”, ya que todo objeto se ubica y existe en el reshut – ámbito – donde ha sido depositado, esto es, allí donde el espacio le “concede” el permiso de hallarse.

Vemos en la Torá que transportar los donativos para la construcción del Tabernáculo, del “dominio privado” de cada uno de los miembros del pueblo de Israel al “dominio público” en el cual se erigió, se considera labor, tal como está escrito (Shemot 36:6): “Entonces dispuso Moshé, por medio de un pregón, que no se trajesen más ofrendas para la obra sagrada, y el pueblo cesó las donativos”

De acuerdo a la Torá el espacio se divide en tres diferentes tipos de áreas: “el dominio público” (“reshut harabim”), “el dominio privado” (“reshut haiajid”) y “la zona exenta” (“makom patur”)[1]. Además de estas tres, los sabios dispusieron que la mayor parte de las áreas definidas como “zona exenta” sean consideradas como “dominio público”, recibiendo el nombre de “carmelit” (zona intermedia)[2].


[1]. Es un “pequeño” lugar en un lugar público, como podría llegar a ser un buzón  de correo o un pequeño pozo. Se puede apoyar algo en este sitio pero no puede ser utilizado para traspasar objetos de un recinto a otro (n. de ed.).

[2]. El Carmelit, recinto intermedio,  es un lugar público que no llega a tener las cualidades de este, como por ejemplo, el mar o una pequeña calle (n. de ed.).

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