14 – Joyas

https://ph.yhb.org.il/es/01-21-14/

Tal como aprendimos, la regla indica que la prohibición de «transportar» no aplica a objetos secundarios al cuerpo por lo que se puede salir al «dominio público» con todo tipo de vestimentas. Según este criterio, en el caso de las joyas que adornan a la persona, mientras estén puestas en o sobre el cuerpo o pendan de la ropa, se las considera secundarias respecto a este y al portarlas en el «dominio público» no se trasgrede la prohibición de «transportar».

Sin embargo, los sabios temieron que una mujer quiera mostrar a su amiga una de las joyas que lleva puesta, se la quite, la sostenga con la mano y por distracción camine cuatro codos en el «dominio público» trasgrediendo así la prohibición de la Torá. Por lo tanto, prohibieron llevar en Shabat todo tipo de joyas que puedan ser quitadas para mostrar, entre ellas, aritos, pulseras, anillos cadenitas y vinchas.

Sin embargo, ya en días de los sabios medievales (rishonim) las mujeres acostumbraban a salir en Shabat portando sus joyas. Los juristas debatieron respecto de esta costumbre; unos opinaban que desde el punto de vista de la norma se trata de una prohibición rabínica, empero, estos no protestaron ya que la praxis se extendió por todo el pueblo de Israel y calcularon que de expresar reserva no serían escuchados. Esto los llevó a preferir no publicar la prohibición ya que es mejor que las mujeres trasgredan involuntariamente a que lo hagan con intención.

Hay juristas que hablaron en favor de esta práctica y explican que la prohibición de los sabios obedece al temor de que las mujeres carguen las joyas cuatro codos en el «dominio público» trasgrediendo así la prohibición de la Torá. Empero, hoy día, que muchos juristas consideran que el «dominio público» tal como está definido no coincide con el criterio de la Torá, aunque se carguen las joyas no se trasgrede una prohibición por parte de ella. Por ende no hay lugar para decretar otra limitante rabínica, siguiendo la regla de que no se decreta una prohibición rabínica sobre otra ya existente («ein gozrin gzeirá ligzeirá»).

Otros juristas opinan que hoy día las joyas son más comunes y no cabe temer que una mujer que va por la calle se quite una para mostrársela a su  amiga por lo que se puede salir con estas inclusive en un área que se defina como «dominio público» según la Torá.

Dado que el fundamento de la prohibición se origina en los sabios, se puede confiar en la opinión más flexible. Es así que las mujeres acostumbran a salir con joyas en áreas que carecen de «Eruv».

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