02. No hay leudado después del horneado y la norma referente a la matzá sumergida en líquido

Una vez concluido el horneado de la matzá queda anulado el poder leudante de la harina y aunque se sumerja la matzá en agua por un largo tiempo no fermentará. Cuando la matzá se solidifica y al partirla no se forman hilos de masa entre las partes es señal de que el horneado fue completado. Matzá cuyo horneado fue completado ya no leudará, por lo que se la puede sumergir en la sopa. En el caso de un anciano o una persona enferma que no puede ingerir matzá seca en la noche del Seder, pueden remojarla en agua y comerla blanda (Shulján Aruj 461:4, adelante 16:29). Asimismo, se puede moler la matzá para elaborar harina de matzá la cual se puede mezclar con agua y amasar sin temor a que pueda leudar, pues una vez que fue bien horneada esto es imposible (Shulján Aruj 463:3). Es así como en Pesaj se pueden hornear pasteles de los cinco cereales o cocinar diferentes tipos de albóndigas cuyas mezclas contienen harina de matzá («kneidlaj y guefilte fish»).

Sin embargo, hay quienes acostumbran a ser más rigurosos y no sumergir la matzá en agua no sea que una pequeña fracción de la harina no haya sido bien amasada habiendo permanecido en la matzá sin ser horneada y al tomar contacto con el agua leude. Asimismo, estas autoridades temen también que se haya adherido a la matzá un poco de harina después del horneado y al sumergirla en agua esta fermente. Respecto de la harina de matzá existe una razón suplementaria para adoptar esta actitud más estricta y es el temor a que las personas no versadas en halajá («amei haaretz») se confundan entre la harina de matzá y la común y trasgredan así la prohibición de jametz en Pesaj. Esta es la usanza de los jasídicos, alumnos de Rabí Israel Baal Shem Tov, quienes se abstienen de ingerir matzá que haya sido remojada o sumergida en agua.

Sin embargo, en la práctica la mayoría de los juristas consideran que no se debe ser estricto en esta cuestión pues con toda seguridad el amasado de las matzot fue diligente y no quedaron restos de harina sin amasar y también el horneado fue bueno. Esta es la usanza de los sefaradíes y la de los ashkenazíes que no son jasídicos. Entre los descendientes de familias jasídicas hay actualmente quienes son más flexibles en el tema de la matzá remojada pues de acuerdo con la costumbre extendida se hornean matzot finas y esto elimina el temor a que haya restos de harina sin amasar dentro de ellas. Asimismo, no se debe temer que se pueda haber adherido harina a las matzot ya que se tiene el cuidado de colocarla lejos del sitio de salida de las matzot del horno. De todas maneras, si bien a priori está permitido ingerir matzá sumergida («matzá sheruiá» – remojada en líquido) estas tradiciones más estrictas no deben ser menospreciadas.

Esta entrada fue publicada en 08. Leyes referentes a la kashrut en Pesaj. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *