10- La costumbre de las hakafot en la actualidad

Tras la destrucción del Templo de Jerusalém, los hijos de Israel acostumbraron a llevar a cabo hakafot en la sinagoga como recordatorio del Santuario. Dado que no hubo un decreto ordenado a ese respecto, en el tiempo de los gueonim (gaonitas) encontramos diversas costumbres en lo referente a las hakafot, y ya en tiempos de los sabios medievales o rishonim, encontramos una tradición unificada para toda la nación.

Se coloca un rollo de la Torá sobre la bimá o tarima, todo el público sostiene en sus manos las cuatro especies, y cada día de Sucot se da una vuelta alrededor de esta. El séptimo día se dan siete vueltas. Se camina alrededor del rollo de la Torá porque una vez destruido el Templo, el estudio de la Torá suplanta al altar, ya que quien estudia la porción de los sacrificios se considera como si los hubiese elevado sobre el mizbeaj (altar). A lo largo de las generaciones, se fueron compilando plegarias a recitar durante las hakafot, en las cuales se intercala la súplica “HaShem, por favor, sálvanos” con la de “Yo y Él, sálvanos, por favor”. Estas plegarias se recitan antes, durante y después de las hakafot, cada congregación conforme con su tradición.

La costumbre extendida es que una persona sostiene el rollo de la Torá durante todas las vueltas (Jidá, Pri Megadim) y en algunas comunidades sefaradíes no se tiene el recaudo de que así sea (Kaf HaJaím 660:6).

Quien carece de lulav no da la vuelta (Ramá 660:2, Birjei Yosef, Kaf HaJaím 13). Por ello, hay quienes acostumbran a apostar a una persona que carece de lulav junto a la bimá sosteniendo el rollo de la Torá.

Las vueltas se dan por la derecha, esto es, cuando estamos de pie con el rostro frente a la bimá – se dobla hacia la derecha (Shulján Aruj 660:1, Mishná Berurá 3).

Hay autoridades halájicas que consideran que al igual que en el precepto de la toma del lulav, también durante las hakafot se debe sostener el lulav del lado derecho y el etrog del lado izquierdo, tocándose uno con el otro (Rokeaj, Maharil, Ben Ish Jai). Otras, sostienen que quien precise sostener el sidur o libro de oraciones con una mano, puede sostener la totalidad de las cuatro especies con la otra (Yafé Lalev, Guinat Vradim). Ambas prácticas son buenas.

Se acostumbra a dejar el Arca Sagrada abierta durante las hakafot (Kitzur Shulján Aruj 137:11).

Cuando no hay un rollo de la Torá, hay opiniones que indican no llevar a cabo la hakafá (Bejorí Ya’akov 660:2) y otras sostienen que se den vueltas alrededor de la bimá aunque no se posea rollo (Ben Ish Jai Haazinu 15).

Los sefaradíes y los jasídicos acostumbran a realizar la hakafá después del recitado del Halel y antes del Kadish Titkabal (Kaf HaJaím 660:4), al tiempo que los ashkenazíes acostumbran a realizarla después del rezo de Musaf (Olat Raaiá II 370).

En Shabat no se realizan hakafot, hay quienes acostumbran a recitar Hoshanot y hay quienes no (Shulján Aruj 660:3, Kaf HaJaím 23).

Hay juristas que consideran que una persona doliente en el año de duelo por su padre o madre no participa del rodeo porque las hakafot fueron establecidas para incrementar la alegría (Ramá 660:2, Mishná Berurá 9). Y muchos otros consideran que una persona doliente participa de las hakafot (Beit Yosef, el Arí, Jaié Adam 148:19). Y así es como proceden todos los sefaradíes y muchos de los ashkenazíes (Guesher HaJaím 20:3:6).

Índice de halajot en el capítulo

Índice de capítulos

Conjunto de libros Peninei Halajá en español /11 volúmenes
Ordenar ahora