01. El deber de recurrir a la medicina (fertilización in vitro)

En el caso de una pareja que tras realizar diferentes estudios médicos confiables se encuentra con que la probabilidad de que pueda engendrar de modo natural es muy baja, debe hacer todo lo comúnmente aceptado por la medicina moderna a los efectos de cumplir  con el precepto de procrear un hijo y una hija. Esto incluye también la fertilización in vitro, la cual se lleva a cabo mediante la extracción de un óvulo de la mujer y esperma del hombre que son introducidos en un tubo de ensayo para que allí se dé la fecundación y comience a desarrollarse un embrión, el cual será posteriormente introducido en el útero.

En el pasado, los juristas indicaron que no es obligatorio realizar procedimientos no naturales a los efectos de cumplir con el precepto de procrear. Pero esto era en tiempos en los que aún no se habían encontrado procedimientos confiables para solucionar los diferentes problemas; además, los mismos médicos diferían en cuanto a la efectividad de las nuevas técnicas y el público no se había habituado a recurrir a estas tecnologías, por lo que se las consideraba no naturales. Sin embargo los procedimientos médicos se desarrollaron tan exitosamente al punto de que logran resolver la mayoría de los problemas de esterilidad, por lo que recurrir a estos es parte integral del cumplimiento del precepto de procrear. El deber preceptivo recae sobre todos los procedimientos que ofrece el seguro médico universal. Además, consideramos que también aquellos procedimientos que no están cubiertos por el seguro médico universal, si son de uso común entre personas que desean tener familia, aunque resulten onerosos deben emplearse a los efectos de cumplir con el deber de procrear.

En el caso de quien ya cumplió según la Torá con el deber de engendrar, es preceptivo que continúe haciéndolo mediante los instrumentos que brinda la medicina, empero, si ello implica un esfuerzo personal muy importante no será un deber aplicarlos sino únicamente un aditivo de excelencia en el cumplimiento («hidur»).

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