02. Extracción de esperma para efectuar una fertilización o un estudio

En casos de dificultad para embarazarse, puede ser necesario realizar un estudio del esperma para así descubrir el motivo de la demora en la gestación. A veces es necesario extraer esperma para fecundar a la mujer, tanto sea inyectándolo en el útero o fertilizándolo in vitro.

La técnica permitida por los juristas para extraer esperma es la siguiente: el hombre habrá de mantener relaciones con su esposa colocando previamente sobre su miembro un preservativo especial que carece de material espermicida y además posee un pequeño orificio que permite que algo del esperma salga. De esta manera, todos los juristas consideran que no se está ante un caso de derramamiento de semen en vano.

Cuando se carece de preservativo con un orificio pequeño, o si la extracción de esperma es a los efectos de fertilizar in vitro para evitar enfermedades genéticas, se permite mantener relaciones empleando un preservativo carente de orificio. Consideramos que la totalidad de los juristas coinciden en esto.

Cuando no se tiene la posibilidad de mantener relaciones empleando un preservativo debido a que, por ejemplo, es necesario llevar el esperma rápidamente al laboratorio, la mayoría de los juristas está de acuerdo con que la mujer sea quien induzca al marido a la eyaculación en el interior de un preservativo o de un frasco mediante un abrazo o manualmente. Probablemente todos los juristas coincidan con que esto está permitido.

Algunos juristas consideran que en virtud de la gravedad del derramamiento de esperma en vano, cuando es necesario investigar la causa de la esterilidad, primeramente se llevan a cabo todos los estudios en la mujer. En la práctica, primeramente se realizan los estudios que son más sencillos en la mujer y después está permitido llevar a cabo los diferentes estudios en el hombre, a efecto de los cuales, si la mujer es la que induce a la eyaculación del marido, esto se incluye en el marco del cumplimiento del precepto.

Cuando no hay posibilidad de emplear un preservativo y la mujer no puede inducir la eyaculación en su marido por encontrarse en su período no apto para la unión («nidá»), la mayoría de los juristas permite al hombre extraer por sí mismo el esperma y evacuarlo al interior de un recipiente. Algunos juristas son más estrictos y no lo permiten. En la práctica, si no hay otra alternativa se puede adoptar una actitud flexible y hacerlo de este modo.

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