05- Seis días y el Shabat.

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Los seis días de la semana y el Shabat están conectados entre sí, pues así como el hombre tiene cuerpo y alma de la misma manera la semana tiene cuerpo y alma. Los seis días hábiles son el cuerpo y el Shabat es el alma. Y así como en el hombre completo cuerpo y alma funcionan juntos de manera armónica, ya que el cuerpo se inspira en el alma y a su vez le permite a ésta manifestarse, de la misma manera, una semana será completa cuando el Shabat y los demás días están ligados entre sí. En los días hábiles se prepara todo lo necesario para el Shabat y se materializan las ideas de este día, mientras que del Shabat, provienen las energías espirituales para los días restantes.

Por una parte, vemos en el Shabat una suerte de final de la semana ya que en todos los días hábiles nos preparamos para recibirlo y éste confiere significado espiritual al trabajo de todas las jornadas previas. Por otra parte, el Shabat es la raíz y el inicio de la semana siguiente, y de él   manan las fuerzas espirituales para poder concretar en el mundo de los hechos, aquellos valores espirituales percibidos durante el Shabat. Así, la vida de un judío no es una secuencia continua que se va desgastando y perdiendo altura, sino que por el contrario, está en permanente ascenso.

En la creación, el Shabat fue antecedido por seis días mientras que para el primer hombre, que fue creado el viernes por la tarde, el Shabat antecedió a los seis días siguientes y este es el origen de las dos perspectivas cronológicas (ver Talmud Babilonio Tratado de Shabat 69(B)).

Nuestros sabios nos aportan otra perspectiva de la relación entre el Shabat y los seis días hábiles al ubicarlo en el medio entre los tres días anteriores y los tres posteriores. En esta perspectiva los días miércoles jueves y viernes nos preparamos para recibir el Shabat, mientras que los días domingo, lunes y martes aún continúa la influencia del Shabat anterior (Tratado de Pesajim 106(A) y ver más adelante capítulo 2 incisos 10 y 11, 8, 7).

Dado que existe conexión entre el Shabat y los días laborables, cuanto más importantes sean los actos de la persona durante los seis días, más habrá de elevarse en Shabat, ya que el Shabat es el sentido íntimo de la semana. Asimismo, cuanto más se eleve durante el Shabat, mayor será la significación que habrá de proyectar sobre los días laborables posteriores.

El Maharal de Praga explica (Tiferet Israel 40) que la idea del Shabat está insinuada en el número de días ya que cada objeto físico tiene seis lados: arriba, abajo y las cuatro direcciones cardinales mientras que el número siete alude a su aspecto interior. De la misma forma, el mundo físico fue creado en seis días y en el séptimo fue creado el Shabat que es su dimensión interior consagrada.

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