06- Bendición y santidad.

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El Shabat posee santidad y bendición tal como está escrito (Bereshit 2:3): “Y bendijo D´s el séptimo día y lo santificó porque en él cesó de toda la obra que había creado” Asimismo está escrito (Shemot 20:11): “Porque en seis días hizo el Eterno el cielo, la tierra, el mar y todo lo que contienen y descansó el día séptimo, por eso bendijo el día sábado y lo santificó

Lo santo o sagrado pertenece al ámbito de lo absoluto, más allá del tiempo y el espacio. La palabra “santo” o “sagrado” (kadosh) significa separado y diferenciado pues todo lo que pertenece al ámbito de la santidad está separado y diferenciado de todas las cosas finitas del mundo. Bendición significa agregado y multiplicidad. Cuanto mayor es la santidad de algo, así podrá ser fuente de mayor bendición. El más santo de todos es HaShem que creó el mundo, fue, es y será infinito en Su luz y Omnipotencia; y es la fuente de la bendición para todas las creaturas. Por esta razón denominamos a HaShem como el Santo Bendito Sea, ya que es Santo en la acepción de separado o diferenciado y Bendito pues otorga bendición.

El Santo Bendito Sea santificó el Shabat y lo bendijo. Lo santificó al separarlo y diferenciarlo de los demás días pues en él se revela la interioridad de la creación. Asimismo lo bendijo en cuanto que por su intermedio irradia bendición a los demás días y a los distintos mundos. Tal como dijeron nuestros sabios en el Zohar (II 63:2): “los seis días de la semana son bendecidos por el séptimo” y agregaron (II 88:1): “todas las bendiciones tanto superiores como inferiores dependen del séptimo día pues de éste son bendecidos los seis días superiores

Mediante el cese de la actividad creadora Divina en el séptimo día, el Shabat se transformó en sagrado e interior respecto de los demás días, y por su intermedio HaShem irradia bendición a los seis días y al mundo. De la misma forma el Pueblo de Israel, al abstenerse de realizar labores el día séptimo se conecta con la santidad y con el origen de la bendición, comprende el valor intrínseco de la labor civilizadora humana en el mundo y obtiene la bendición que hacia ellos se emana. Sobre esto dijeron nuestros sabios (Talmud Jerosolimitano Tratado de Berajot 2:7): “La bendición de Hashem que habrá de enriquecer es el Shabat” y agregaron (Tratado de Shabat 119(A)) que honrando al Shabat se accede a la riqueza pues este día es el origen de la bendición.

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