06 – Personal a sueldo, aparceros, arrendatario de un campo o una fábrica.

Un judío tiene prohibido contratar obreros para que trabajen para él en Shabat, pues todo aquello que un judío tiene prohibido hacer no puede pedirle a un gentil que lo haga. Por lo tanto, un judío tiene prohibido emplear a un gentil para que trabaje para él en el campo, la fábrica o la tienda. Empero, tiene permitido contratar un empleado que le ayude a servir la comida o lavar los cubiertos,  puesto que estas actividades están permitidas para un judío (no es necesario incluir la paga sabática en la percibida por trabajo en días de la semana, Tehilá LeDavid 243:1, Shmirat Shabat Kehiljatá 28:63, ver arriba 22:14).

Si un gentil realiza en Shabat una labor para un judío, está prohibido disfrutar de la misma ese día y una vez concluido el día, habrá de esperar el lapso de tiempo que hubiese sido necesario para su realización de un modo permitido. Si la labor que realizó el gentil es de pública notoriedad, por ejemplo la construcción de una vivienda, los sabios decretaron que no se la habite nunca, mas se la puede vender a otro judío (en caso de gran necesidad o «sh´at hadjak» se le permite habitar la casa. Shulján Aruj 244:3-4, 325:14, Mishná Berurá 244:19-20, 325:73).

Todo esto se refiere a un empleado a sueldo, empero si el gentil es aparcero en el campo de un judío, esto es, la tierra pertenece al judío y el gentil asume la completa responsabilidad de trabajarla y a cambio recibe porcentajes de la cosecha, puede trabajar en Shabat ya que es socio en las ganancias y por lo tanto trabaja para sí.

De igual manera, un judío que posee una fábrica o una tienda puede permitir a un gentil que las trabaje en Shabat a cambio de un porcentaje de las ganancias. Si bien el judío gana de la labor del gentil en Shabat, dado que este trabaja para ganar su dinero no se considera que lo hace para un judío y este último puede disfrutar de un porcentaje del beneficio obtenido.

Un judío que posee un campo, una fábrica o una tienda fuera de Israel, puede arrendarlos a un gentil a cambio de un pago fijo y este podrá trabajar  en Shabat. Esto se permite pues el judío recibe una paga fija y el gentil trabaja para sí. Además se permite a condición de que la tienda no se arriende sólo para ser usada el día sábado, pues entonces el judío estaría interesado en que el gentil trabaje en Shabat. La tienda debe ser arrendada por una semana, mes, o año, de modo tal que el importe por el sábado quede  incluido en el alquiler total.

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