05. A modo de consuelo para estériles

A veces todos los rezos, retorno y fortalecimiento en el estudio de la Torá y la realización de buenas acciones no logran solucionar el problema. Los meses y los años pasan y la pareja no logra tener hijos. Quizás su destino está sellado y no hay manera de cambiarlo, por cuanto que las almas que podían traer al mundo pertenecen a otro mundo cuyo momento no ha llegado aún. Es probable que de haber podido modificar su destino, el niño que habría de nacer resultaría ser un gran malvado por no estar acorde con su tiempo, y por ello HaShem hace con esta pareja un gran acto de generosidad al privarles de un vástago que habría de amargar su vejez. A este respecto dijeron nuestros sabios (ídem 10(A)) que tras la destrucción del Sagrado Templo y la salida al exilio, los gobernantes de las naciones del mundo se burlaban de «Kneset Israel» (la generalidad del pueblo de Israel n. de t.) que era cual mujer estéril y no podía ser bendecida con hijos en la tierra de Israel. «Kneset Israel» solía responderles: cuando un malvado gobierna sobre la tierra es mejor ser estéril y no dar a luz hijos malvados cuyo destino final es el Guehinom como es vuestro caso. Sobre esto está escrito (Ishaiahu-Isaías 54:1): «¡Canta oh estéril, que no has parido! Prorrumpe en cánticos y grita fuerte, tú que no estuviste de parto, porque más son los hijos de la desolada que los hijos de la casada, dice el Eterno».

Asimismo, está escrito en algunos libros que los estériles deben ser cuidadosos de no rezar en demasía sino pedir ante HaShem que si a Sus ojos no es conveniente concederles descendencia ellos renuncian a su pedido, pues a veces, en el Cielo se sabe que si han de concebir hijos estos resultarán sumamente malvados o padecerán enormes sufrimientos, y a los efectos de facilitar la existencia de la pareja su pedido no es concedido (Shevet Musar 24:19).

De todas maneras, la pareja en cuestión debe saber que todas las plegarias que elevan, las buenas acciones que realizan y la Torá que estudian – no son en vano, pues aunque no les implique un beneficio directo son útiles para que se embaracen otras parejas que carecen de hijos. Además, todo esto lleva a un mejoramiento del mundo y lo acercan al día en el cual todas las almas de sus niños puedan nacer.

Esta entrada fue publicada en 08. Un consuelo para quienes carecen de descendencia. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *